Más gasto en datos móviles cuando el internet de casa falla durante los aguaceros en Guayaquil

“En realidad siempre he presentado intermitencia, sobre todo cuando hay lluvias, lloviznas o inclusive cuando hay demasiado sol”, dice Michelle Cobo sobre el servicio de internet en su casa, en Sauces 6.

Ella se encarga de subir a redes sociales los productos de un emprendimiento de jabones artesanales. Cada vez que la señal se cae, pierde entre 20 y 30 minutos de trabajo y gasta unos cinco dólares extras en datos móviles.

Su caso se repite en otros hogares de Guayaquil durante esta temporada de lluvias que trae el fenómeno de El Niño y que genera intermitencias en la señal.

Por qué se cae la señal
La falla no está en la fibra, que es de vidrio y transporta luz, sino en lo que la protege, según Germán Vargas, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería en Electricidad y Computación (FIEC) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol).

Los hilos se alojan en cajas de empalme y de distribución, por lo general de plástico, que el sol deteriora con los años. Cuando están envejecidas o mal instaladas, el agua entra. “Usualmente, la pérdida de señal óptica es debido a efectos como contaminación de polvo o de humedad en los conectores”, señaló.

En casa de Michelle, reiniciar el equipo casi nunca resuelve el problema. A veces la conexión regresa; “sin embargo, en la mayoría de casos no es así”, contó.

El peso de los cortes
A esto se suman los cortes de luz en medio de las lluvias. Sin energía, el equipo que la empresa instala en cada hogar se apaga aunque la red esté intacta, explicó Vargas. Las proveedoras tienen sistemas de respaldo; las casas, por lo general, no. “El más vulnerable es el lado del cliente”, afirmó.

Es lo que vivió Daniella, estudiante del sur de la ciudad. Su caída más larga fue de dos horas, cuando explotó un transformador cerca de su casa. En su día a día, la señal se le va por unos minutos y luego regresa. Cuando eso ocurre y tiene tareas, pide megas prestados en casa.

Un respaldo que también falla
Para quienes trabajan conectados, Vargas recomienda tener un segundo acceso a internet, como datos móviles, aunque reconoce que ese gasto lo asume el propio usuario y es más costoso.

Hay usuarios que compran paquetes de 5 dólares que se pueden consumir rápido por el material que descargan o las páginas que usan.

José Baque trabaja desde casa debido a las lluvias. Durante los aguaceros más fuertes, su conexión a internet se ha vuelto intermitente y ha tenido que comprar paquetes de datos móviles para seguir trabajando.

Cuenta que, solo durante los dos últimos aguaceros en Guayaquil, gastó casi 15 dólares en esos paquetes, pues su trabajo requiere un alto consumo de datos.

Qué revisar y qué exigir
Antes de llamar al proveedor, Vargas recomienda verificar que haya energía y revisar la luz del módem marcada como PON, que indica si el enlace de fibra funciona. “Si sale rojo, significa que hay algún problema”, explicó. También pidió no doblar el cable amarillo que llega al equipo ni tocar su conector.

Si la falla persiste, los parámetros de calidad de la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) establecen que la reparación debe tardar en promedio hasta 24 horas y que el 98 % de los reclamos debe resolverse en un máximo de siete días. Si la empresa no responde, el usuario puede presentar su queja ante ese organismo. (I)

FUENTE EL UNIVERSO

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