La DJ colombiana Marcela Reyes ha emprendido una acción legal contra Adriana Salazar Cárdenas, madre del fallecido cantante Bayron Sánchez (conocido artísticamente como B-King), y contra Stefanía Agudelo, hermana del artista. La querella penal por injuria fue presentada ante la Fiscalía General de la Nación después de que declaraciones públicas de ambas mujeres generaran señalamientos que, según el equipo legal de Reyes, dañaron gravemente su reputación.
La denuncia, impulsada por la firma KM Abogados, invoca el artículo 220 del Código Penal colombiano para que se determine si las manifestaciones de las querelladas constituyen el delito de injuria. Katherine Meneses, abogada de Reyes, explicó en entrevista con el programa La Red de Caracol Televisión que el perjuicio no solo proviene de acusaciones directas, sino de una exposición mediática constante.
“Por el contexto, todo va direccionado hacia ella”, sostuvo Meneses al ser consultada sobre si hay una declaración puntual de Salazar que señale a la DJ de forma explícita.
La defensa detalló que cada vez que la madre del cantante asesinado concede entrevistas, los medios proyectan simultáneamente la imagen de Reyes, alimentando una percepción de culpabilidad sin acusación directa. Esto derivó en lo que calificaron como una “funa” —una campaña de señalamiento colectivo en redes sociales—, que trajo consecuencias tangibles: pérdida de contratos, alejamiento de marcas y un deterioro sostenido de su imagen profesional.
Investigación en México y mensajes contra el hijo de la DJ
Meneses subrayó que la investigación penal por el asesinato de B-King está a cargo de la jurisdicción mexicana, lugar de los hechos. La abogada fue contundente al afirmar que el proceso está casi en etapa de juicio y hasta ahora no ha encontrado vínculo alguno de su clienta.
“La jurisdicción de México, que es el lugar de los hechos, es la encargada de verificar si Marcela estaba involucrada o no. Y ya este proceso va casi en etapa de juicio y hasta hoy ha determinado que Marcela no tiene absolutamente nada que ver”, afirmó la representante legal.
La defensa también documentó mensajes de odio dirigidos contra el hijo menor de edad de Reyes. Entre los comentarios recopilados figuran expresiones como “ojalá desmembraran a tu hijo”, lo que amplía el daño a la esfera personal y familiar. “Hemos leído comentarios que nos ha tocado documentarlos precisamente para este caso”, señaló Meneses, advirtiendo sobre la gravedad de que un menor sea blanco de estos ataques.
El polémico video de B-King y la investigación interna
Otro elemento clave es un video publicado por el cantante antes de su muerte, en el que acusaba a Reyes de haberlo amenazado. La firma KM Abogados realizó su propia indagación al respecto.
“No existen pruebas que soporten esa afirmación”, aseguró Meneses, quien indicó que el equipo técnico e investigativo analizó el material de forma exhaustiva sin hallar respaldo.
La querella no busca dinero, sino limpiar la imagen

Meneses fue clara al definir el alcance de la acción judicial: no persigue una compensación económica, sino dejar constancia oficial de que su representada no tiene relación con el crimen. “Marcela no está interesada en ninguna clase de compensación”, precisó, señalando que de haber buscado ese objetivo habrían optado por otra vía jurídica.
La defensa añadió que existe un mecanismo legal para cerrar el proceso: la retractación pública por parte de las querelladas. Dado que hasta el momento no se ha presentado ninguna prueba que vincule a Reyes con los hechos, esa sería la vía más directa para poner fin al conflicto.
Por el lado de la familia de B-King, al momento de la publicación de la nota no habían sido notificados formalmente de la denuncia. Stefanía Agudelo informó que su madre, Adriana Salazar, se encontraba en recuperación tras sufrir un infarto, y que la familia emitirá un pronunciamiento una vez conozca el contenido oficial de la querella.
Fuente: Infobae