Las empresas SoftBank y la suiza ABB están evaluando la posibilidad de separar su negocio de robots en China como una estrategia para sortear el veto impuesto por Beijing a la compra de la división de robótica de ABB, valorada en USD 5.400 millones, que fue bloqueada esta semana. Así lo revelaron personas con conocimiento de las conversaciones.
Desde el jueves 5 de noviembre, cuando una oficina china de revisión de seguridad de la inversión extranjera detuvo la operación, ambas compañías y sus asesores buscan alternativas. SoftBank lidera las gestiones, aunque las negociaciones aún se encuentran en una etapa preliminar y podrían disolverse sin un acuerdo definitivo.
La propuesta consiste en crear una entidad separada para las operaciones en China, que contaría con otros propietarios. El resto de la división sería adquirida por SoftBank. ABB optó por no hacer comentarios sobre esta información, mientras que la firma japonesa no respondió a las consultas fuera del horario laboral.
El veto de Beijing y los detalles de la oferta original
ABB confirmó oficialmente el bloqueo en un comunicado emitido el 5 de noviembre. En el texto, la empresa indicó que SoftBank le informó que la Oficina del Mecanismo de Trabajo para la Revisión de Seguridad de la Inversión Extranjera de China prohibió la adquisición del negocio de ABB Robotics en territorio chino.
El acuerdo había sido firmado en octubre de 2025 con un valor empresarial de USD 5.375 millones. En ese momento, ABB aclaró que la operación estaba sujeta a la aprobación de los organismos reguladores y que SoftBank era el encargado de gestionar ese proceso. En el comunicado, ambas compañías afirmaron que mantienen un diálogo cercano y trabajan de manera constructiva para concretar la transacción.

Ni ABB ni SoftBank revelaron las razones del veto. No obstante, reportes de prensa internacional señalan que las autoridades chinas habrían expresado inquietud por la posible transferencia al extranjero de datos provenientes de robots, así como su eventual uso para entrenar modelos de inteligencia artificial. Hasta ahora, esa justificación no aparece en el comunicado oficial de ABB.
China concentra cerca del 30% del negocio de robots de ABB
China se posiciona como el mercado más importante para la división de robótica de ABB, ya que representa aproximadamente el 30% de sus ingresos en este segmento. La compañía suiza opera unas 30 sociedades locales en el país, con cerca de 15.000 empleados distribuidos en aproximadamente 130 ciudades, además de una red de ventas que abarca casi 700 puntos.
La decisión de Beijing evidencia el estricto control que las autoridades chinas ejercen sobre las operaciones tecnológicas internacionales, incluso cuando se trata de transacciones entre empresas extranjeras. Este bloqueo genera incertidumbre sobre futuras inversiones en el sector, en un contexto donde el gobierno chino restringe la salida de tecnologías estratégicas hacia otros países.
Ante el veto, ABB evalúa otras opciones, entre las que se incluye vender la unidad a otro comprador. Según estimaciones, el valor de la división en ese escenario podría oscilar entre USD 2.000 millones y USD 3.000 millones. También se baraja la posibilidad de retomar el plan original de escindir la división y lanzarla a la bolsa de valores, una alternativa que se complicó tras la firma del contrato con SoftBank.
El bloqueo también impacta los planes de ABB respecto al uso de los fondos de la venta. De acuerdo con análisis de Citigroup, el veto reduciría a la mitad la capacidad de la empresa para realizar adquisiciones, dejándola en aproximadamente USD 5.000 millones.
Este es el segundo acuerdo tecnológico que China frena en lo que va del año. En abril, Beijing ordenó a Meta deshacer la compra, por más de USD 2.000 millones, de la startup de inteligencia artificial Manus.
Hasta el momento, no existe una decisión formal sobre el plan de separar el negocio en China, y ni ABB ni SoftBank han anunciado modificaciones en los términos del acuerdo firmado en octubre de 2025.
Fuente: Infobae