Yoani Sánchez tras detención: ‘No voy a apagar los micrófonos’

La periodista cubana Yoani Sánchez recobró su libertad la noche del jueves, tras permanecer aproximadamente nueve horas bajo custodia de agentes de seguridad. Apenas cruzó la puerta de su hogar, publicó en su perfil de Facebook un mensaje de agradecimiento: “Acabo de llegar a casa, gracias a todos por la solidaridad y la difusión de la arbitraria detención que sufrí esta mañana”.

En esa misma publicación, Sánchez atribuyó su salida del calabozo a la presión ciudadana que se generó a través de las redes sociales. “Ese apoyo fue el que logró descorrer los cerrojos y abrir los barrotes”, escribió la comunicadora, dejando claro que la movilización virtual tuvo un efecto concreto.

Un día después, el viernes 6 de noviembre, amplió su testimonio mediante un video difundido en sus cuentas digitales. “Vine caminando y quiero devolver con gratitud esos gestos que sin lugar a dudas me hicieron que yo esté hoy aquí frente a este micrófono”, declaró con visible emoción.

En la grabación detalló los cargos que le imputaron durante su retención: propaganda contra el orden constitucional, una acusación que, según explicó, está directamente relacionada con su labor periodística. Mencionó específicamente su podcast Cafecito Informativo, su dirección en el medio digital 14ymedio y las cápsulas callejeras que produce bajo el seudónimo Andarina Sánchez.

“Quieren que me calle, quieren que me vaya, quieren que me silencie, quieren que apague los micrófonos, pero no los voy a apagar”, afirmó con firmeza la periodista en el mismo video.

El jueves, cuando salía de su domicilio en el barrio habanero de Nuevo Vedado, tres individuos sin identificación aparente se abalanzaron sobre ella. Ese hecho marcó el inicio de un secuestro que duró nueve horas, llevado a cabo por efectivos de la Seguridad del Estado cubana.

La denuncia sobre los llamados “ilegales” de La Habana

Ya en libertad, la directora de 14ymedio reveló en el video –que en menos de una hora acumuló cerca de 5.000 reproducciones– una realidad que va más allá de su propio caso: dentro del calabozo donde estuvo confinada, pudo constatar que decenas de cubanos son detenidos a diario en la capital por no tener registrada una dirección habanera en su carné de identidad.

Las autoridades los denominan “ilegales” y los deportan por la fuerza a sus provincias de origen, según relató Sánchez.

Antes de abandonar la celda, ya había adelantó su intención utilizar la visibilidad obtenida para hablar de otros detenidos. “Tengo el deber de hacer públicas sus historias”, expresó, y afirmó que buscará dar voz a quienes permanecen bajo custodia sin exposición pública ni medios para denunciar.

En el video viernes cumplió esa promesa. Contó que la mayoría de los detenidos la cuarta estación no estaban ahí por delitos, sino por su situación residencial. “Las dos palabras que más escuché estando en ese calabozo fueron ilegales y deportación”, relató.

Según su testimonio, se trata de una ofensiva que recorre todos los barrios de la ciudad: agentes toman a jóvenes y personas de cualquier edad, los encierran horas después los trasladan por la fuerza a su provincia origen. La periodista calificó el mecanismo de “discriminación por origen provincial”.

La base legal de estas acciones es el Decreto-Ley 217, vigente desde 1997, que exige autorización administrativa previa para fijar residencia en La Habana. Quien no posee puede recibir multas y ser devuelto por la fuerza a su provincia, aun siendo ciudadano cubano dentro de su propio país.

Sánchez describió escenas de personas que habían dejado hijos al cuidado de terceros y fueron deportadas igual, además de casos de arrestos a quienes se encontraban en un municipio habanero distinto al que figura en su carné de identidad.

Este relato no es aislado. Apenas días antes, un operativo del Ministerio del Interior en el municipio de San Miguel del Padrón terminó con 71 personas detenidas, varias de ellas señaladas por las propias autoridades como “indocumentadas e ilegales en la capital con conducta desajustada”, según consignó Tribuna de La Habana, diario oficialista.

(AP)

La organización internacional Human Rights Watch documentó que la policía cubana había expulsado por la fuerza a personas de La Habana en aproximadamente 20.000 ocasiones bajo esa norma. Un patrón que, según la periodista, continúa vigente y se aplica con mayor dureza sobre migrantes internos procedentes del oriente del país.

La acusación contra la Seguridad del Estado

Sánchez también denunció lo que llamó “la absoluta sumisión” de la Policía Nacional Revolucionaria frente a la Seguridad del Estado. Según su testimonio, pudo observarlo en la propia estación donde estuvo retenida.

“Lo vi en sus rostros, incluso en esa cuarta unidad de la policía, cómo tenían que tragarse su orgullo de policía ante el que llegaba vestido de civil”, relató.

Según su descripción, bastaba con que un agente de la Seguridad del Estado mostrara su carné para que los policías uniformados se paralizaran.

La periodista pidió levantar una denuncia por secuestro contra los hombres de civil que la interceptaron, algo que, afirmó, no ocurrió. “La policía cubana, las fuerzas del orden, se deben a un precepto ideológico, político y al Partido Comunista”, sostuvo.

Detenciones a periodistas independientes esa misma semana

El caso de Sánchez no fue un hecho aislado. Según informó el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), organización no gubernamental con sede en Nueva York, el arresto se produjo tras una serie de detenciones a comunicadores independientes registradas esa misma semana en la isla.

Entre ellos figuran Adelth Bonne Gamboa, colaborador de CubaNet, arrestado e interrogado el lunes 2 de noviembre, y Camila Acosta, periodista de ese medio y corresponsal del diario español ABC. Ambos fueron liberados horas después, con multas y advertencias.

José Zamora, director regional del CPJ para las Américas, condenó el episodio. “Su detención forma parte de una campaña más amplia de represión contra los periodistas independientes”, declaró, y reclamó que las autoridades cubanas informen sobre el paradero de los detenidos de forma inmediata.

Juan Pablo Segura, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, también se pronunció sobre el caso a través de la red social X. Calificó lo ocurrido como parte de “la continua campaña del régimen cubano para aplastar a la prensa independiente”.

Sánchez, Premio Ortega y Gasset 2008, fundó 14ymedio en 2014 tras alcanzar notoriedad internacional con su blog Generación Y. En los últimos años había denunciado de forma reiterada restricciones de movimiento, vigilancia y presiones sobre los integrantes de su redacción.

Al cierre de su video, insistió en que no dejará de ejercer el periodismo pese a la detención. “Aquí estaré. Seguiré informando y haciendo mi trabajo”, afirmó, antes de reiterar su agradecimiento a quienes se movilizaron para exigir su liberación.

Fuente: Infobae

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