UE debe tener coraje para sancionar a Israel, exige ministra palestina

La titular de la cartera diplomática de la Autoridad Palestina, Varsen Aghabekian, exigió este viernes desde el Ateneo de Madrid que la Unión Europea reúna la determinación necesaria para presionar a Israel mediante la imposición de sanciones comerciales. Según la funcionaria, estas medidas deben estar dirigidas especialmente a Cisjordania para frenar la ola de “terrorismo colono” que se ha intensificado al amparo de la guerra en Gaza.

En un coloquio donde también participó el exprimer jefe diplomático de la UE, Josep Borrell, junto con responsables jurídicos de ONG internacionales, se analizaron las herramientas disponibles para el bloque europeo —recordado como el primer socio comercial de Israel— con el objetivo de quebrar la “impunidad” que, en palabras de Aghabekian, caracteriza la actuación de las autoridades israelíes.

“Israel solo entiende el lenguaje de las sanciones”, afirmó la ministra, al tiempo que subrayó que a Europa no le basta con solicitar por escrito una solución de dos Estados; es necesario comenzar a aplicar medidas concretas sobre el terreno.

“Hay que morder”, sentenció la canciller, antes de denunciar que la UE está plenamente capacitada para actuar, dado que Israel está violando el acuerdo mutuo de asociación comercial bilateral en su apartado segundo, el cual establece que la relación entre las partes “se basa en el respeto a los Derechos Humanos y los principios democráticos”.

Aghabekian elogió el papel de España e Irlanda, calificándolos de “pioneros” en la prohibición de importación y publicidad de mercancías provenientes de asentamientos israelíes en territorios palestinos ocupados. No obstante, insistió en que se necesita una respuesta consensuada de toda la UE, ya que estas acciones unilaterales, aunque estimables, resultan insuficientes para causar un verdadero impacto.

El limitado impacto de las restricciones unilaterales

Las restricciones de España e Irlanda tienen un alcance reducido debido a su carácter individual. Además, como denunció Jessica Stober, directora jurídica del Global Echo Litigation Center, Israel conoce múltiples formas de eludir estas barreras. En su informe “Importando la ocupación”, que recopila evidencia sobre cerca de 6.000 exportaciones agrícolas israelíes hacia Europa durante los últimos ocho años, Stober y su equipo revelan un sistema “complejo y generalizado” mediante el cual los productos agrícolas cultivados en asentamientos ilegales se importan regularmente a Europa como si fueran israelíes. Esta “cultura de la ofuscación” incluye la mezcla de origen de los productos o cambios en la dirección fiscal de los exportadores.

El Global Echo Center califica este patrón como una violación de leyes, acuerdos comerciales y políticas europeas, constituyendo una razón de peso para considerar abiertamente sanciones al comercio israelí. Los principios del Derecho Internacional que regulan el cultivo de productos agrícolas en asentamientos en territorio ocupado y su exportación a estados extranjeros están bien establecidos, basados en la prohibición de adquirir territorio por la fuerza y el derecho inalienable de los pueblos a la libre determinación. Sin embargo, la UE como institución conjunta nunca ha actuado en este sentido.

Borrell señala a Alemania como obstáculo en la UE

Josep Borrell, quien fungió como Alto Comisionado de la UE para Política Exterior y de Seguridad Común entre 2019 y 2024, identificó a un responsable principal de que las instituciones comunitarias sigan “pasándose la pelota” en medio de un régimen interminable de discrepancias. “La presidenta de la Comisión no ha querido mover un milímetro su posición de apoyo ciego e irredento a Israel al Gobierno de Netanyahu. No ha hecho nada y no hará nada”, declaró sobre Ursula von der Leyen, a quien acusó de derivar esta cuestión a un laberinto comunitario dominado por Alemania, condicionada por su “culpa histórica” del Holocausto.

“Veo difícil que la Unión Europea cambie de posición porque está dominada por Alemania y los países que resultaron del estallido del Imperio Austrohúngaro y la mala conciencia del genocidio contra los judíos. Señalo bien quiénes son”, zanjó Borrell.

Por ello, el exjefe diplomático de la UE considera que el Consejo Europeo jamás logrará unanimidad para adoptar medidas que sancionen al Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu, ni el Parlamento Europeo podrá mover ficha para acusar de inacción a la Comisión ante el Tribunal de Justicia Europeo.

Borrell también destacó la paradoja de que las competencias comerciales son potestad exclusiva de la Comisión Europea, la cual estaría capacitada para activar la anulación del tratado de asociación con Israel si percibiera una violación del mismo por alguna de las partes, más allá de una simple revisión del tratado comercial. Esto, a pesar de que Von der Leyen asegura tener las manos atadas porque su cargo no le permite imponer sanciones.

Las opciones son limitadas, pero Esti Tambay, asesora jurídica sénior de la ONG Open Society Justice Initiative, ve viable que un Estado miembro emprenda acciones contra el Consejo Europeo y la Comisión Europea “por inacción” ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), al considerar que esta pasividad afecta en sí misma al cumplimiento del Derecho Internacional. Solo hace falta un “valiente” que se atreva, pidió.

Para cerrar, la ministra Aghabekian reivindicó: “Es verdad que los desafíos son numerosos, pero existe una responsabilidad con el Derecho Internacional y el Derecho Humanitario, porque los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales, y hace falta un compromiso político: necesitamos ese impulso que nos lleve al punto de activar medidas, porque no podemos esperar mucho más o aguardar al próximo crimen”.

Fuente: Infobae

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