Voluntarios y fundaciones brindan ayuda a damnificados en Santa Cruz

El lodo aún permanece en los pisos y la marca húmeda café en las paredes se mantiene como huella del nivel del agua que ingresó hasta las viviendas de decenas de familias en la isla Santa Cruz, declarada en emergencia por las afectaciones causadas por las torrenciales lluvias que se registraron el viernes 30 de octubre.

Cinco días después de este evento en la isla más poblada de Galápagos, la ayuda humanitaria sigue llegando a las comunidades afectadas.

A la asistencia del Gobierno nacional y de las instituciones estatales y locales se han sumado fundaciones, organizaciones, activistas y voluntarios que recorren las zonas más “golpeadas” para entregar su contribución.

El Frente Insular Reserva Marina de Galápagos, por ejemplo, ha dotado de ropa, alimentos, implementos de aseo y de limpieza a las familias afectadas de la parte alta de la isla.

También recibieron una donación de 180 pares de botas que están entregando a los damnificados que están en zonas de difícil acceso, detalló Alberto Andrade, habitante de Santa Cruz y parte de esta agrupación. “Los voluntarios están ayudando al desalojo, cargas, un trabajo que no está en redes sociales, pero está allí”, apuntó.

Andrade comentó que también colabora con la organización El Bosque, con la cual este miércoles prepararon y entregaron colada morada a las familias.

Moradores y fundaciones han colaborado con alimentos para preparar comida para los afectados. Cerca del Coliseo de Deportes hay unas carpas de la Fundación Torraja Corazones Grandes de Galápagos, donde entregan en promedio entre 2.200 y 2.700 platos de comida al día, estimó Franklin Arreaga, uno de los colaboradores.

Esta cifra varía dependiendo del día, indicó Arreaga. “Nosotros entregábamos 700, 800 almuerzos, pero hoy (4 de noviembre) nos sorprendimos porque entregamos 1.275 almuerzos”, mencionó el activista y apuntó que en los desayunos de este miércoles no hubo mucha concurrencia de personas y solo entregaron unos 300 platos.

“Algunas familias están en albergues, otros se fueron a trabajar, algunos no estaban y solo estaban uno o dos limpiando. Pero en el almuerzo sí tuvimos más”, agregó.

En dos locales se preparan los alimentos, cuyos ingredientes también han sido donados. En estos puntos se observan decenas de racimos de verdes, sacos de naranjas y limones, cubetas de huevos, entre otros productos.

En la isla no se han presentado lluvias fuertes entre el domingo 1 y la tarde de este miércoles 4 de noviembre. Algunas precipitaciones leves se han reportado, pero sin causar daños, expuso Andrade.

Las encañadas de agua con material vegetal que baja desde la parte alta de la isla también se han ido minimizando, indicó el morador y mencionó que la mayoría de los damnificados vive en el barrio La Cascada.

Sin embargo, Andrade aseguró que también se requiere ayuda en otros sectores como Santa Rosa, El Occidente, Los Guayavilla, Bellavista, La Fortuna, El Bosque, entre otros, que están a unos 400 metros de la línea de la costa, en el camino de las encañadas que se desbordaron y en donde —precisó— también hay damnificados.

“Hay personas que perdieron sus casas y no tienen ni una cocina para preparar sus alimentos”, detalló Andrade y comentó que la gente sigue evacuando los colchones, muebles, electrodomésticos y enseres dañados de las casas.

Personal de la Armada del Ecuador ha colaborado con la limpieza de las casas y con el retiro de estos escombros, los cuales están siendo trasladados hasta un sitio provisional. Según la estimación de la alcaldesa Fanny Uribe, unas 600 toneladas de escombros se han retirado de las zonas afectadas.

Según la información publicada en la plataforma de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo, Alertas Ecuador, hay 7.336 personas afectadas en Galápagos; y a nivel nacional sumaban 45.881 afectadas y 10.450 damnificadas hasta las 19:00 de este miércoles 4 de noviembre.

En algunos puntos todavía no se había recuperado el suministro de agua entubada, como en Bellavista y El Bosque, porque las tuberías —precisó— fueron destruidas durante la inundación. Aseguró que por el momento no se ha hablado de enfermedades, pero considera que sí hay un riesgo porque los pozos sépticos se desbordaron y se mezclaron con las aguas.

En tanto, en la isla se encuentran brigadas del Ministerio de Salud Pública (MSP) recorriendo las zonas afectadas con atención médica y campañas de vacunación.

El ministro Juan Carlos Aveiga señaló más temprano que se han dado 218 atenciones médicas a los damnificados en tres alojamientos temporales, y que han enviado 20.004 unidades de fármacos e insumos médicos a la isla.

Ese contingente incluye una donación de 9.114 unidades que fueron donadas por la Fundación Charles Darwin.

Fuente: El Universo

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