DeSantis: Derrota republicana es un ‘evento de extinción’ para el partido

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, describió el resultado de las elecciones legislativas de Estados Unidos como algo cercano a un “evento de extinción” para los republicanos en amplias zonas del país. Según el mandatario saliente, la magnitud de las pérdidas no tiene precedentes en aproximadamente un siglo. Estas declaraciones se produjeron el miércoles, un día después de que los demócratas recuperaran el control de la Cámara de Representantes y el Senado, las dos ramas del Congreso federal.

Las palabras de DeSantis cobraron especial relevancia al provenir de una de las figuras más influyentes del partido, quien no descartó una posible candidatura presidencial en 2028. El gobernador centró su atención en el colapso republicano en Texas, un estado que calificó como el pilar histórico del conservadurismo estadounidense y cuya caída, advirtió, podría tener efectos durante la próxima década o más.

DeSantis destaca a Florida como la única excepción frente a la ola demócrata

DeSantis empleó una metáfora contundente para describir lo ocurrido en la noche electoral: “El equivalente político a un impacto de meteorito que se extendió por todo Estados Unidos. Estados azules, estados rojos, todo lo que hay en el medio”, afirmó en una conferencia de prensa, según la transcripción recogida por Fox News. En ese contexto, presentó a Florida como la única excepción: el único estado grande con gobierno republicano que, según él, resistió el golpe.

El gobernador sostuvo que los resultados no reflejan una gestión especialmente buena de los demócratas, sino el rechazo generado por los propios republicanos. “Esto no fue una visión positiva de los demócratas. Fue un rechazo de los republicanos en Washington”, declaró, y añadió que los demócratas “simplemente resultaron ser los beneficiarios”.

Qué perdió el Partido Republicano en las elecciones legislativas

Los resultados del martes implicaron que el Partido Republicano perdió el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, las dos ramas del poder legislativo federal. Esto significa que el partido quedará en minoría en el Congreso, sin capacidad de impulsar legislación de forma autónoma. DeSantis describió el alcance de esa derrota como transversal: afectó a estados históricamente republicanos, a estados competidos y también a estados de mayoría demócrata.

El Partido Demócrata recuperó la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado de Estados Unidos. (REUTERS/Eva Marie Uzcategui)

El gobernador señaló que, al momento en que los mandatarios que fueron derrotados o llegaron al límite de sus mandatos dejen sus cargos en enero, solo Florida mantendrá un gobierno republicano entre los diez estados más poblados del país.

La derrota republicana en Texas y su impacto nacional

DeSantis reservó el análisis más detallado para Texas, que definió como “la joya de la corona de la política republicana” durante toda una generación. El diagnóstico fue categórico: los republicanos perdieron la muy publicitada elección al Senado de Estados Unidos, la gobernación, la procuración general y el resto de los cargos estatales. Además, cuatro jueces republicanos de la Corte Suprema de Texas fueron desplazados. En el plano legislativo estatal, DeSantis advirtió que el partido podría perder una o incluso ambas cámaras de la Legislatura de Texas.

Florida se mantuvo como el único territorio entre los diez estados más poblados del país bajo mandato republicano. (EFE/Giorgio Viera/Archivo)

“Si el Partido Republicano no tiene a Texas como ancla, no vamos a ser viables a nivel nacional en el futuro”, afirmó DeSantis en la conferencia de prensa. El gobernador insistió en que ese daño “no solo durará los próximos dos años”, sino que podría “reverberar durante la próxima década o más”.

Por qué DeSantis atribuyó el resultado a un rechazo a los republicanos

En la lectura que hizo DeSantis de los resultados, la victoria demócrata no equivale a un mandato popular para ese partido. “Los demócratas son impopulares”, sostuvo. “Pudieron ganar basándose en el sentimiento que existe en el país ahora mismo. No ganaron un mandato para satisfacer todas sus fantasías de izquierda”, agregó, según lo recogido por Fox News.

La distinción que trazó el gobernador es central en su análisis: los votantes no premiaron a los demócratas, sino que castigaron a los republicanos. Esa diferencia, en su perspectiva, obliga al partido a revisar su propio desempeño antes de atribuir los resultados a un giro ideológico del electorado.

El debate interno republicano tras las elecciones

DeSantis también apuntó hacia adentro del partido y cuestionó la estrategia de campaña adoptada por los republicanos a nivel nacional. Señaló que supo que el partido estaba en problemas cuando leyó los planes de comunicación: “Gastaban cientos de millones de dólares en anuncios sobre personas transgénero”, afirmó.

Los republicanos perdieron la gobernación, la banca en el Senado federal y cuatro puestos en la Corte Suprema de Texas. (Bloomberg)

En su opinión, ese tema no era el que motivaba a los votantes y los anuncios funcionaron más como un intento de asustar a los republicanos para que salieran a votar que como una propuesta genuina. DeSantis aclaró que su gobierno abordó la cuestión a través de políticas públicas concretas, pero consideró que convertirla en el eje de la campaña fue un error de diagnóstico sobre las prioridades del electorado.

Qué escenario prevé DeSantis para las elecciones de 2028

La proyección del gobernador sobre los próximos ciclos electorales fue poco alentadora para su partido. Con el nuevo mapa legislativo, DeSantis afirmó que los republicanos no podrán reconquistar el Senado en las elecciones de 2028 y que tampoco resulta viable recuperar la Cámara de Representantes en ese mismo plazo.

“Dos años, cuatro años, seis años, quizás incluso más antes de que los republicanos puedan ejercer el control unificado en Washington de nuevo”, afirmó DeSantis según Fox News. Ese pronóstico implica que el partido deberá atravesar varios ciclos electorales desde la oposición antes de poder gobernar con mayorías en ambas cámaras del Congreso, como lo hizo durante los últimos dos años.

Fuente: Infobae

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