Las autoridades francesas dieron luz verde a la construcción de un vehículo submarino no tripulado de gran envergadura, destinado a labores de vigilancia, inteligencia, reconocimiento y neutralización de amenazas. El acuerdo fue suscrito por la Agencia de Innovación de Defensa (AID) y la compañía Naval Group, dando inicio al programa bautizado como UCUV (Unmanned Combat Underwater Vehicle o vehículo submarino de combate no tripulado). Según lo previsto, las primeras pruebas en el mar comenzarán en 2028. Este proyecto busca tener un sumergible autónomo que pueda permanecer largos períodos en el océano realizando operaciones militares.
El contexto global muestra una creciente disputa por el dominio de los espacios submarinos y una alerta permanente sobre la protección de infraestructuras estratégicas. En particular, los cables submarinos que transportan comunicaciones y datos entre continentes se han convertido en blancos vulnerables, lo que ha intensificado la urgencia de monitorear y resguardar zonas del lecho marino que anteriormente estaban fuera de la cobertura constante de las armadas.
La Agencia de Innovación de Defensa (AID), creada en 2018, es la entidad encargada de identificar, financiar y respaldar tecnologías emergentes para las Fuerzas Armadas de Francia. Según informaron la DGA (Dirección General de Armamento), la AID y Naval Group, el proyecto UCUV recoge los resultados de aproximadamente tres años de intercambios entre entidades públicas, la marina de guerra y la industria. Un demostrador industrial previo de dron oceánico permitió evaluar en poco tiempo los componentes tecnológicos que ahora se integrarán en el programa definitivo. En la iniciativa participan desde pequeñas empresas locales hasta grandes conglomerados industriales ubicados en distintas regiones del país. El comunicado oficial menciona compañías asentadas en los departamentos de Bocas del Ródano, Loira Atlántico, Mancha, Morbihan, Sena y Marne, Var e Yvelines.

Autonomía y protección en el fondo oceánico
La Marina Nacional francesa pretende ampliar sus capacidades submarinas y reforzar las tareas que ya realizan sus submarinos tripulados y otras unidades con personal a bordo. Este dron podrá operar en alta mar adaptándose a las condiciones del medio sin requerir instrucciones continuas. El demostrador del UCUV incorporará un sistema de autonomía con toma de decisiones controlada, lo que le permitirá reaccionar ante cambios en el entorno, amenazas tácticas o fallas técnicas, incluso durante misiones extensas alejadas de las bases navales.
El sumergible podrá operar de forma independiente o en coordinación con otras plataformas bajo la supervisión de operadores. La idea es combinar resistencia operativa, capacidad de navegación oceánica y autonomía decisional para adaptarse a distintos escenarios de combate. Entre las tareas asignadas se incluyen la recolección de inteligencia, la vigilancia y reconocimiento, así como operaciones ofensivas de neutralización.
El prototipo deberá ser aerotransportable y podrá lanzarse desde un muelle o desde un buque de superficie. Esto multiplicará las opciones logísticas para transportarlo y ponerlo en funcionamiento en diversas zonas marítimas. El UCUV combinará tecnologías propias de los drones aéreos con las de los submarinos de combate. Su desarrollo servirá para estudiar la relación entre autonomía controlada, navegación oceánica, despliegue desde plataformas navales y ejecución de misiones de inteligencia o neutralización.
Fuente: Infobae