El brote de ébola que se desató en mayo en el este de República Democrática del Congo (RDC) sigue cobrando vidas. Las autoridades sanitarias han actualizado las cifras: más de 5.100 muertos y cerca de 10.500 casos registrados, mientras las alertas internacionales crecen ante la posibilidad de que se convierta en el brote más letal de la historia mundial.
Según el último boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), hasta la fecha se contabilizan 5.103 fallecidos y 10.467 contagios. Solo en las últimas 24 horas se sumaron 45 muertos y 53 nuevos casos. La tasa de letalidad se sitúa en un alarmante 48,8% desde el inicio de la epidemia.
Actualmente hay 980 pacientes hospitalizados o en aislamiento, mientras que 2.824 personas han logrado recuperarse y recibir el alta médica. El seguimiento de contactos alcanza el 86,6%, un indicador clave para contener la propagación.
El brote ha afectado a ocho provincias: Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé, Tshopo, Ubangi Norte y Ubangi Sur. Ituri sigue siendo el epicentro, concentrando el 70,8% de todos los contagios. De las 178 zonas sanitarias del país, 67 han reportado casos.
Esta emergencia ya es la más mortífera en la historia de RDC, superando el brote de 2018-2020. Las proyecciones indican que podría incluso superar la crisis de África occidental entre 2014 y 2016, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En las últimas semanas también se confirmaron casos vinculados en Kenia y Nigeria —este último declarado libre tras evacuar a la única paciente a Suiza—. Uganda, por su parte, anunció el 28 de julio que estaba libre del virus después de registrar dos muertos y 20 casos.
Fuente: Infobae