Google anunció la neutralización de una red de dispositivos comprometidos conocida como botnet, la cual fue creada intencionalmente por Videostrong Technology Co., un fabricante asociado al ecosistema Android. La acción se produjo tras cerrar la puerta trasera que esta empresa había instalado en más de 1,3 millones de decodificadores con sistema Android TV.
La firma tecnológica trabajó de la mano con la Agencia Nacional de Policía de Japón, así como con las organizaciones Lumen, HUMAN Security, Plume, Synthient y TrendAI, para desarticular el backdoor denominado XCPE. Esta vulnerabilidad, presente en el firmware de los dispositivos, otorgó durante años acceso a actores maliciosos sin que los usuarios lo supieran.
En concreto, la puerta trasera fue incorporada en más de 1,3 millones de decodificadores Android TV fabricados por Videostrong Technology Co., formando una botnet que se empleó en campañas de fraude publicitario. También se utilizó para registrar los equipos infectados en redes proxy residenciales y para instalar malware adicional en los dispositivos.
Google aclaró que tanto la puerta trasera como la botnet y la infraestructura que la sostenía fueron obra directa de Videostrong Technology Co., descartando que se tratara de un empleado descontento o de un fallo en el proceso de desarrollo. Se trata de un fabricante de dispositivos del ecosistema Android que durante años aplicó técnicas de ofuscación para eludir los controles de seguridad de Google, con el fin de obtener beneficios económicos mediante la puerta trasera y la botnet, facilitando así el acceso a ciberdelincuentes.
“Sin el conocimiento ni el consentimiento de los usuarios, los dispositivos infectados se ofrecieron como mecanismo de distribución para una amplia gama de delincuentes. Esto propició diversas actividades maliciosas en y a través de los dispositivos, incluyendo fraude publicitario, exfiltración de datos y enrutamiento de tráfico de red malicioso a través de ellos”, señaló la compañía en un comunicado oficial.
La botnet tiene un alcance global que afecta a países como España, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia, Brasil, Canadá y Australia. Además de los decodificadores, se identificaron otros dispositivos conectados basados en Android de distintas marcas, entre ellos equipos de telesalud, máquinas de karaoke y dispositivos de señalización digital.
Frente a esta situación, Google recomendó a los usuarios tener precaución con aplicaciones que prometen un pago a cambio del “ancho de banda no utilizado” o de “compartir su conexión a internet”. Según la empresa, estas aplicaciones “son una vía principal para el crecimiento de redes proxy ilícitas y podrían generar vulnerabilidades de seguridad en la red doméstica del dispositivo”.
Asimismo, la firma instó a los usuarios a utilizar únicamente tiendas de aplicaciones de confianza, revisar los permisos de las VPN y proxies de terceros, y asegurarse de que las protecciones de seguridad integradas, como Google Play Protect, estén activadas. Estas medidas buscan prevenir futuras infecciones y proteger la privacidad de los usuarios.
Fuente: Infobae