El arroz que Ecuador había acumulado los primeros meses del año cuando no podía exportar a Colombia, su principal mercado, ya logró evacuarlo y ahora bajó el ritmo de despachos para resguardar el abastecimiento nacional.
En septiembre se exportaron cerca de 20.000 toneladas métricas de arroz hacia Colombia, de acuerdo con cifras proporcionadas por Juan Pablo Zúñiga, presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), quien explicó que la cifra se actualizará con el cierre de octubre en esta semana, pero adelantó que “ya serán volúmenes mínimos”.
Con ello el acumulado anual alcanzó aproximadamente las 65.000 toneladas, dentro de los promedios históricos de ventas hacia el mercado colombiano, según el dirigente industrial.
El arroz representa el segundo producto de la oferta exportable ecuatoriana hacia Colombia, concentra un 11 % de participación. Históricamente, el 90 % del transporte de este grano hacia dicho destino se realiza por vía terrestre.
El canal por carretera se reabrió formalmente a finales de julio tras la finalización de las medidas restrictivas dispuestas por el Gobierno colombiano, superando así las interrupciones derivadas de diferendos comerciales a inicios de año y los altos costos logísticos que supuso el uso temporal de la vía marítima.
Cifras del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) confirman que, entre el 27 de julio y el 23 de octubre de 2026, se enviaron a Colombia un acumulado de 42.726 toneladas métricas de carga distribuidas en 1.214 vehículos transfronterizos.
El desglose oficial revela que el flujo comercial estuvo concentrado fuertemente en la primera etapa de la operación. Hasta el 9 de septiembre se despachó el 63,61 % del volumen total, equivalente a 27.176 toneladas movilizadas en 761 camiones (con un promedio diario de 17 vehículos cruzando la frontera).
Durante el segundo periodo —del 10 de septiembre al 23 de octubre— la dinámica experimentó un desaceleramiento: los envíos sumaron 15.550 toneladas en 453 camiones (36,39 % del volumen global). Esto representó una contracción del 42,78 % en la cantidad de toneladas métricas movilizadas frente al periodo inicial, reduciendo el promedio diario de paso a cerca de 10 camiones. La carga promedio por vehículo se mantuvo estable a lo largo de toda la ventana observada, situándose entre las 34,3 y 35,7 toneladas por unidad.
Estas exportaciones en total permitieron evacuar los volúmenes sobrantes, “una vez que se ha exportado el excedente que se venía acumulando desde el primer semestre, el cual no se pudo exportar por el tema arancelario”, explicó Zúñiga, refiriéndose al rango habitual de entre 50.000 y 70.000 toneladas métricas que suele colocarse exteriormente en ese periodo -de enero a septiembre-.
Asimismo, el titular de Corpcom destaca que estos envíos generaron un impacto positivo en la economía agrícola local: “Las exportaciones han ayudado significativamente a la mejora de los precios internos con beneficio directo para los productores”.
En los primeros días de octubre se observa una disminución sustancial en los envíos para blindar el consumo local ante el cambio de condiciones climáticas. Frente al fenómeno de El Niño “se está priorizando la seguridad alimentaria de los ecuatorianos”, señala Zúñiga. En los inventarios tienen arroz “para atender el mercado local”.
En Colombia, El Niño ha mostrado su cara más severa a través de intensas sequías que han mermado el caudal de los ríos y restringido el uso de agua para riego. Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), la producción nacional de arroz mecanizado en Colombia cayó un 12,3 % durante el primer semestre de 2026. A esto se suma una disminución del 22,3 % en el área sembrada y del 17,8 % en la superficie cosechada.
El gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández, advertía a inicios de octubre que la escasez hídrica limita drásticamente los distritos de riego: zonas que habitualmente cubren unas 10.000 hectáreas apenas logran irrigar entre 3.000 y 4.000 hectáreas. El gremio proyecta que El Niño podría provocar un desplome de hasta el 30 % en la producción colombiana de arroz, con restricciones de agua que podrían prolongarse hasta marzo del 2027.
Dualidad del impacto climático
El fenómeno de El Niño expone un contraste. Mientras que en Colombia la principal amenaza ha sido la falta de precipitaciones que seca los cultivos y restringe los canales de riego, en Ecuador el riesgo mayor está en el exceso de lluvias e inundaciones que comprometen la infraestructura agrícola y los rendimientos por hectárea.
Ante su déficit interno, Colombia ha tenido que volcarse a buscar otros mercados internacionales para suplir la canasta básica de sus ciudadanos.
“Normalmente se abastecen de Estados Unidos en función del contingente que tienen por el TLC. Perú es otra opción de abastecimiento en la región, sobre todo cuando se les dificulta negociar con Ecuador”, precisa Zúñiga.
A pesar de que el escenario ideal para los industriales ecuatorianos habría sido sostener el ritmo exportador para aprovechar la alta demanda colombiana, Zúñiga reitera que la prioridad actual de la industria nacional se enfoca en resguardar las reservas locales ante el incierto panorama meteorológico que atraviesa la región. (I)
Fuente: El Universo