Irán advierte: nueva guerra con EE.UU. sería más larga y condiciona apertura de Ormuz

El régimen de Teherán lanzó una advertencia contundente este domingo al señalar que un posible enfrentamiento armado con Estados Unidos podría prolongarse por un período mayor al de la fase anterior de hostilidades. Además, recalcó que Washington no está en condiciones de imponer ni los plazos ni las reglas para finalizar un eventual conflicto. Esta postura se dio en medio de gestiones diplomáticas para destrabar la situación del estrecho de Ormuz.

Quien puso sobre la mesa esta declaración fue Mohammad Akraminia, portavoz del Ejército iraní. Cuestionó directamente la capacidad del presidente Donald Trump para decidir por su cuenta el desenlace de una nueva ofensiva militar.

“Una posible guerra futura podría durar más que el conflicto anterior, y el presidente estadounidense no estaría en condiciones de dictar el momento ni las condiciones de su conclusión”, sostuvo Akraminia, según lo difundió la televisión estatal iraní.

Estas palabras surgieron como respuesta a los comentarios de Trump, quien aseguró que todavía existen blancos en territorio iraní que Estados Unidos podría golpear. Durante una conversación con la prensa en su residencia en Florida, el mandatario indicó que Washington tenía pendiente ocuparse de “uno o dos sitios”, pero que podría hacerlo “en 10 minutos”.

El canciller Abbas Araqchi confirmó gestiones indirectas con la mediación de Qatar para desbloquear el estrecho de Ormuz. (Sitio web de la Presidencia de Irán/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental)/Imagen cedida a través de REUTERS)

Entre esos objetivos se mencionó a Pickaxe Mountain, una instalación subterránea bajo sospecha de estar vinculada con el programa nuclear iraní. Esta referencia volvió a colocar las capacidades atómicas de Teherán en el centro de la disputa, justo cuando la posibilidad de reanudar operaciones militares sigue latente.

El conflicto se desató el pasado 28 de febrero con bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La respuesta de la República Islámica incluyó ataques con misiles y drones en distintos puntos de la región, mientras que organizaciones armadas aliadas de Teherán participaron desde Líbano y Yemen.

El régimen iraní también subió el tono de sus amenazas sobre el alcance de una posible represalia. Hossein Mohebbi, portavoz de los Guardianes de la Revolución, afirmó que un enfrentamiento con Washington no se limitaría a un territorio específico.

“En un conflicto con Estados Unidos no existen limitaciones geográficas; se ha definido un amplio escenario para infligir daños al enemigo”, declaró Mohebbi.

Este mensaje coincidió con una advertencia lanzada un día antes por el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei. Sin embargo, desde la Cancillería, Abbas Araqchi mantuvo abierta la puerta a una salida negociada.

“Esperamos que la otra parte actúe con racionalidad y elija la diplomacia”, sostuvo Araqchi, quien además aseguró que su país está preparado tanto para defenderse como para continuar las conversaciones.

Nuevas gestiones diplomáticas por el estrecho de Ormuz

Uno de los puntos más críticos de la disputa es el estrecho de Ormuz, paso marítimo que enlaza el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las rutas vitales para el suministro energético mundial. Por allí transita una porción considerable del petróleo y gas natural licuado que se comercializa a nivel internacional.

Estados Unidos mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes en respuesta a las agresiones contra buques en el golfo. (EFE/ Str)

Teherán reivindicó el control de ese corredor desde el inicio de la guerra y atacó a embarcaciones que intentaron cruzarlo sin su permiso. Washington respondió con un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, una medida orientada a restringir las actividades comerciales del país y aumentar la presión sobre sus autoridades.

En este contexto, el canciller iraní confirmó que continúan los contactos indirectos con Estados Unidos, con la mediación de Qatar, para avanzar hacia un acuerdo que permita la reapertura del paso marítimo. Las conversaciones incluyen una propuesta para reducir a dos días el plazo de implementación de un eventual entendimiento, aunque aún no hay un resultado concreto.

“Actualmente estamos negociando un plan de dos días con los mediadores, pero aún no hemos alcanzado un resultado concreto”, explicó Araqchi. Según el funcionario, cualquier avance dependerá de las respuestas que Washington dé a las consultas planteadas por Teherán.

Una delegación iraní encabezada por un viceministro de Exteriores se trasladó a Qatar para continuar los intercambios con los intermediarios. Araqchi aclaró que ese viaje no implicaba una reunión directa con representantes estadounidenses. Doha, por su parte, ya había enviado varias delegaciones a Teherán para facilitar los contactos.

La propuesta forma parte de una iniciativa presentada por Irán el 25 de septiembre, durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. En un principio contemplaba un período de siete días para detener las hostilidades, levantar el bloqueo naval estadounidense, liberar activos iraníes congelados en el extranjero y suspender las sanciones sobre el petróleo del país. A cambio, Teherán ofrecía reabrir Ormuz e iniciar negociaciones para un acuerdo definitivo.

El jefe de seguridad Mohsen Rezaei confirmó la recepción de una carta del vicepresidente JD Vance para reactivar las conversaciones.

El jefe de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, también reveló que recibió una carta del vicepresidente estadounidense, JD Vance, destinada a reactivar las conversaciones. Aunque reconoció un cambio favorable en el tono de Washington, indicó que todavía no había respondido. Teherán insiste en que no reabrirá Ormuz ni retomará las negociaciones sin avances sobre sus condiciones, entre ellas el levantamiento de las sanciones y el fin del bloqueo naval.

Fuente: Infobae

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