G20 en Atlanta: Rubio busca consenso en medio de tensiones globales

Los ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los 20 (G20) se darán cita este viernes y sábado en Atlanta, en medio de profundas discrepancias sobre conflictos bélicos, la libertad de navegación y las tensiones comerciales que afectan la estabilidad internacional y los precios energéticos. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, liderará el encuentro preparatorio de la cumbre de mandatarios del bloque, programada para diciembre en el club de golf de Donald Trump en Miami.

La agenda de la cumbre incluye la guerra entre Rusia y Ucrania, el enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel contra Irán, los aranceles impuestos por Washington y la situación en el mar de China Meridional. Fuentes del gobierno estadounidense indicaron que la prioridad de la Casa Blanca será abordar las diferencias sobre la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo, el mar Negro y el denominado mar del Este.

El encuentro se realiza en un contexto de posible nueva acción militar estadounidense contra Irán. De acuerdo con medios norteamericanos, funcionarios de Estados Unidos advirtieron a gobiernos de Medio Oriente y aliados regionales que se alisten ante eventuales ataques después de las elecciones legislativas del martes y una posible represalia del régimen iraní.

El Departamento de Estado de Estados Unidos señaló que la reunión de cancilleres busca fomentar la cooperación frente a crisis económicas y de seguridad. Rubio considera que el evento permitirá

«fomentar la cooperación práctica en los desafíos económicos y de seguridad compartidos»

, según indicó la cartera.

Un cartel da la bienvenida a los visitantes antes de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20 en el centro de Atlanta, Georgia, EE. UU., el 29 de octubre de 2026 (REUTERS/Megan Varner)

Washington espera que el grupo encuentre soluciones a las

«crisis geopolíticas que contribuyen a las perturbaciones económicas mundiales»

. Entre las prioridades estadounidenses también destacan las amenazas a la libertad de navegación, la seguridad energética y alimentaria, y la protección de las cadenas de suministro de minerales críticos.

Elaine Dezenski, directora del Centro de Poder Económico y Financiero de la Fundación para la Defensa de las Democracias, declaró en una entrevista con Associated Press que la cita pondrá a prueba la capacidad de Estados Unidos para colaborar con sus socios pese a las divergencias.

«La reunión de Atlanta se celebra en un contexto de creciente desacuerdo sobre el orden económico mundial, y la prueba de fuego es si Estados Unidos puede fomentar la cooperación con sus socios cuando el consenso de todos los miembros parece inalcanzable«, afirmó durante una teleconferencia con periodistas.

Dezenski añadió que la administración de Donald Trump mostró disposición para formar coaliciones fuera del marco del G20 con el fin de avanzar en sus prioridades de política exterior. «La reunión ofrece la oportunidad de evaluar si Estados Unidos puede convertir las preocupaciones compartidas en materia de seguridad económica en una cooperación más significativa con sus socios, incluso sin un consenso«, señaló.

El Departamento de Policía de Atlanta se encuentra desplegado en el centro de la ciudad con motivo de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20 en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, el 29 de octubre de 2026 (REUTERS/Megan Varner)

Presencia de Rusia en la cumbre del G20

Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, llegó esta madrugada a Atlanta, y su presencia generó malestar entre algunos miembros del grupo, en un momento de incremento de los ataques rusos contra Ucrania. Por su parte, China estará representada por un viceministro de Asuntos Exteriores, mientras que la mayoría de las demás naciones enviarán a sus principales responsables diplomáticos.

La posible asistencia del presidente Vladimir Putin a la cumbre del G20 prevista para diciembre en Florida inquieta a los aliados europeos de Estados Unidos, en medio de la política de Donald Trump hacia el Kremlin. La presencia de Rusia resulta incómoda para los representantes europeos, sobre todo después de que Washington eximiera a Moscú de nuevas sanciones.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov, llegó esta madrugada a Estados Unidos para la cumbre del G20 (Europa Press/Archivo)

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia criticó las dificultades para obtener los visados de su delegación, que se resolvieron a última hora. La portavoz de la cartera, María Zajárova, sostuvo que los inconvenientes demostraron que «no todos en Washington estaban contentos» con la participación del canciller Serguéi Lavrov. Zajárova indicó que Lavrov aprovechará la reunión de Atlanta para impulsar una «rápida reforma de las instituciones económicas mundiales» y difundir la visión rusa de un «mundo multipolar».

Ian Kelly, ex embajador de Estados Unidos en Georgia durante el primer mandato de Trump y profesor de relaciones internacionales en la Universidad Northwestern, opinó que la invitación podría generar costos políticos para la Casa Blanca antes de las elecciones legislativas. El ex diplomático consideró que la participación del canciller ruso complicará cualquier intento de lograr una posición unificada sobre la guerra entre los miembros del G20. «Sin duda, restará impacto al mensaje que, al menos, los miembros occidentales desean transmitir«, afirmó.

Ucrania, que no forma parte del G20 pero recibió invitaciones a reuniones similares en años anteriores, no participará en el encuentro de Atlanta.

Sudáfrica tampoco fue invitada, en medio de disputas con la administración Trump. El país presidió el G20 el año pasado, aunque Trump, Rubio y otros altos funcionarios estadounidenses no asistieron a las reuniones organizadas por Pretoria.

Fuente: Infobae

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