Un ciudadano panameño logró salir con vida del trágico accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo, España. Nicolás Tribaldos, sobreviviente de la colisión entre dos trenes de alta velocidad, contó a un medio de comunicación que consiguió escapar por una de las ventanas del vagón después del impacto. El siniestro, registrado cerca de la estación de Urda, ha dejado un saldo provisional de 68 fallecidos y más de un centenar de heridos, según información difundida por el Gobierno de Castilla-La Mancha.
Tribaldos viajaba en el quinto vagón de una de las formaciones cuando ocurrió la colisión. Iba sentado en la primera fila del extremo trasero del coche y, tras recuperar el aliento, se encontró con decenas de pasajeros lesionados a su alrededor.
“Cuando pude recuperar el aliento después del golpe, las personas alrededor estaban muy afectadas, con muchas heridas y en un estado de shock”, declaró el joven panameño.
Ante la magnitud del accidente, los ocupantes que podían moverse intentaron abrir una salida. Tribaldos explicó que buscaron romper los cristales de las ventanas y que varios lograron salir por allí.
“Buscamos romper la ventana y algunos pudimos salir por ahí”, afirmó. Más tarde, consiguieron forzar una puerta para que el resto de los pasajeros del vagón pudiera evacuar.
La colisión, según precisó el Gobierno de Castilla-La Mancha, se produjo por el alcance entre dos trenes de alta velocidad cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo. Las máquinas cubrían la ruta entre Madrid y Sevilla. El Ejecutivo regional activó el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (PLATECAM) a las 9:15 horas (hora local) y, pasada una hora y cuarto, elevó la emergencia a Situación Operativa 2. También se solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

De acuerdo con los reportes oficiales, viajaban 393 personas en el tren AVE y 151 en el Iryo. El balance provisional indica que 44 de los fallecidos iban en el Iryo y 24, en el AVE. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, bomberos de diversas provincias, personal sanitario del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, voluntarios de Protección Civil y equipos de atención psicosocial. Los heridos fueron trasladados a hospitales de Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Toledo, Albacete y Madrid.
El sobreviviente panameño describió la destrucción que observó en los coches delanteros y las impactantes escenas posteriores a la evacuación.
“El momento más difícil fue ver a las personas con heridas tan graves, cuerpos sin vida y restos esparcidos”, sostuvo.
Tribaldos aseguró que los primeros vagones de ambas formaciones quedaron completamente destruidos por el impacto. Mientras aguardaban la llegada de los equipos de emergencia, los pasajeros que lograron salir intentaron auxiliar a quienes no podían caminar.
“Buscábamos ayudar a las personas que no podían caminar o a las que se les podía ayudar mientras llegaban los paramédicos y la Guardia Civil”, relató el joven.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, declaró tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre, y subrayó que la prioridad inmediata era atender a las víctimas y a sus familiares. Sánchez también anunció que la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios, las autoridades judiciales y los organismos del sistema ferroviario investigarán las causas del trágico suceso.
Fuente: Infobae