Marine estadounidense imputado por asesinato en Okinawa

La justicia nipona ha presentado cargos formales contra un marine estadounidense de 20 años como presunto responsable del robo y asesinato de una mujer ocurrido en la ciudad costera de Naha, en la isla de Okinawa. El trágico suceso tuvo lugar en la zona donde se ubica la base militar de Futenma, epicentro del despliegue estadounidense en Japón desde hace décadas.

El soldado identificado como Devin Ballard fue imputado por la muerte de una mujer a la que, según las autoridades, habría estrangulado con el cable de un teléfono dentro de un hotel en Naha. Inicialmente negó las acusaciones, pero ahora ha admitido de forma parcial su participación en los hechos, de acuerdo con reportes de la agencia local Kyodo.

La Fiscalía de Naha emitió un comunicado oficial señalando que el objetivo es «hacer todo lo posible para defender el caso con éxito durante el juicio teniendo en cuenta las pruebas recabadas» durante las investigaciones.

Poco después del crimen, el gobernador de Okinawa, Genta Koja, instó al Gobierno central a implementar medidas de prevención. La población local ha manifestado su malestar por la presencia de bases militares, vinculadas a delitos pasados contra mujeres y niñas, además de los problemas de ruido y contaminación que generan.

Las autoridades japonesas han presentado múltiples notas de protesta ante la Administración de EE.UU., solicitando «cooperación total» en las pesquisas y la adopción de medidas «disciplinarias» contra los militares implicados.

Este caso provocó que, a principios de octubre, Estados Unidos impusiera un toque de queda de un mes y una ley seca en la base de Futenma como respuesta al asesinato de la mujer.

Antecedentes de violencia en Okinawa

La presencia de los marines en la isla sigue siendo motivo de controversia. En 2016 ocurrieron dos incidentes graves: primero, un marinero estadounidense fue arrestado tras provocar –con una tasa de alcohol seis veces superior al límite legal– un accidente de tráfico que causó la muerte de dos personas. Ese mismo verano, un contratista civil y otro marine fueron detenidos por su presunta relación con la violación y el asesinato de una joven de 20 años.

Sin embargo, el suceso más impactante se remonta a 1995, cuando tres militares alquilaron una furgoneta, golpearon y violaron en grupo a una niña de 12 años. Tras una ola de protestas populares, los condenaron a penas de entre seis años y medio y siete años de prisión. Actualmente, más de 50.000 efectivos estadounidenses permanecen estacionados en Japón en el marco de un acuerdo de seguridad bilateral.

Fuente: Infobae

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