El Gobierno de Irak comunicó este lunes que las Unidades de Protección de Sinyar (YBS), una milicia de la comunidad yazidí con vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), dieron inicio al proceso de desarme e integración de más de 4.000 combatientes en las fuerzas de seguridad del país.
Detalles del acuerdo
Sabá al Numan, portavoz del primer ministro iraquí Alí al Zaidi, declaró que la seguridad en el monte Sinyar —controlada por las YBS desde su contraofensiva contra el Estado Islámico en 2014— será transferida a las autoridades federales. La medida, según explicó, forma parte de la política gubernamental para consolidar el control estatal sobre todas las armas, marcando una nueva etapa en la gestión de seguridad en el distrito de Sinyar.
En un comunicado difundido en redes sociales, Al Numan destacó los “importantes sacrificios” de la comunidad yazidí en la defensa de Irak, tanto a nivel nacional como específicamente en Sinyar, frente a las fuerzas del terrorismo y el extremismo, en referencia al Estado Islámico, que perpetró numerosas matanzas contra esta minoría.
Asimismo, elogió el compromiso de los yazidíes con los principios nacionales y la Constitución, que prohíbe la formación de grupos armados al margen de las Fuerzas Armadas. Bagdad reafirmó su compromiso de proteger los derechos de esta comunidad.
Indemnizaciones y reconstrucción
El Gobierno iraquí aseguró que mantiene su compromiso de proporcionar indemnizaciones a las familias de las víctimas y a los afectados por operaciones terroristas, así como de impulsar la reconstrucción del distrito de Sinyar. Las YBS confirmaron el acuerdo con el Ejecutivo central para su desarme y reintegración.
Un total de 4.165 combatientes pasarán a formar parte de las fuerzas de seguridad iraquíes, según informaron las YBS. La ceremonia de inicio del proceso se celebró en el monte Sinyar, según la agencia ANF, vinculada al PKK.
Condiciones previas de las YBS
Las YBS y su rama femenina, las Unidades Femeninas de Sinyar (YJS), subrayaron que la integración está sujeta a un requisito previo: la aplicación de las cláusulas acordadas, el respeto a los combatientes, la protección de la dignidad de los caídos y la seguridad de Sinyar, además de garantías sobre los derechos y la autonomía de su pueblo.
En un comunicado conjunto, ambos grupos recordaron el genocidio cometido por el Estado Islámico contra la comunidad yazidí tras tomar la zona en el verano de 2014, y destacaron la guerra de defensa y liberación que emprendieron. “Nunca hemos abandonado nuestro deber de proteger a nuestro pueblo”, afirmaron.
Contexto histórico y político
Los yazidíes practican una religión ancestral que fusiona elementos del zoroastrismo y antiguas creencias mesopotámicas, con su principal ciudad santa en Lalish, en la provincia de Nínive. Esta singularidad les valió el calificativo de herejes por parte del Estado Islámico, organización integrista suní.
Las YBS mantienen lazos con el PKK, que atraviesa un proceso de paz con Turquía tras su decisión histórica en mayo de cesar la lucha armada. En septiembre, Bagdad y Ankara acordaron extender la plena autoridad iraquí sobre Sinyar y la entrega de una base turca en el norte del país, cerca de Mosul.
Paralelamente, las autoridades iraquíes avanzan en el desarme e integración de otros grupos armados, incluidas las milicias proiraníes de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), tras la retirada a finales de septiembre de las fuerzas de la coalición internacional anti-Estado Islámico liderada por Estados Unidos.
Fuente: Infobae