Isabel Allende vuelve a ser el centro de atención en el mundo literario. La escritora chilena, considerada la autora más leída del planeta, sorprendió al ganar el Premio Planeta. Poco después, anunció que dejaba la editorial que la acompañó desde sus inicios y se unió a un nuevo sello para continuar, por primera vez, la historia de La casa de los espíritus.
Esta novela, la primera de Allende y con decenas de millones de copias vendidas desde su publicación, es un clásico indiscutible. Narra cuatro generaciones de la familia Trueba en un país latinoamericano sin nombre. A través de la mística Clara y el patriarca Esteban, se entretejen amores prohibidos, secretos familiares, dones sobrenaturales y luchas de clases, todo conduce a las trágicas convulsiones políticas y la dictadura militar que transforman sus vidas.
Con tal fama, no sorprende que en 2024 Prime Video iniciara la producción de una serie basada en esta obra. Llegó a la plataforma dos años después, dirigida por Francisca Alegría y Andrés Wood. El reparto incluye a Alfonso Herrera, Dolores Fonzi, Nicole Wallace y Fernanda Castillo. La serie fue un éxito inmediato: semanas entre las más vistas y elogiada por la crítica. La revista estadounidense Collider sentenció:
“La mejor adaptación que probablemente tendremos”.
Más espacio para una saga familiar
Esta no es la única adaptación de la novela. En 1993 se estrenó una película con Jeremy Irons, Winona Ryder, Glenn Close, Meryl Streep y Antonio Banderas. A pesar del espectacular elenco, la cinta no triunfó. Por eso, que la nueva producción sí lograra transmitir el carácter conmovedor de la obra fue una gran noticia. Lo consigue mediante una estructura marcada por los documentos que Alba –la nieta– encuentra en la casa familiar.
Esa estructura permite que los recuerdos de Clara dialoguen con el presente de Alba. La nieta gana protagonismo a medida que la trama avanza y las tensiones privadas se cruzan con el deterioro político del país. Una decisión acertada, pues el nuevo libro de Allende, La hora antes del Alba, también se centrará en este personaje. Los saltos temporales permiten ver las distintas etapas de una herencia familiar, los cambios en la posición de las mujeres, las desigualdades sociales y la persistencia de la violencia contra ellas.
De esta forma, la serie ofrece más espacio para seguir la evolución de los personajes y las relaciones entre generaciones. Ocho episodios de casi una hora cada uno permiten detenerse en tramas que una película debía condensar. Además, esta versión se rodó íntegramente en español, decisión que respeta el idioma original de la obra y que no se tomó en la cinta de 1993.
Fuente: Infobae