La facturación de $ 367,9 millones registrada por el Servicio de Rentas Internas (SRI) en la primera mitad de octubre confirma un repunte del 51 % para la construcción frente a 2025 y del 62,7 % respecto de 2024.
A la par, el sector inmobiliario avanzó el 15,8 % en ese mismo lapso con ventas por $ 197,2 millones. Son actividades complementarias, en las que la construcción abarca la obra física, y el mercado inmobiliario, la comercialización, el financiamiento y el desarrollo de bienes raíces.
Este salto en la facturación no es un hecho aislado, sino el resultado de un proceso de recuperación gestado en las etapas previas de preventa y reserva. Así lo confirman los registros de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (Apive), que reporta un alza del 28 % en las reservas netas de viviendas entre enero y abril frente a igual periodo de 2025, al pasar de 1.033 a 1.322 unidades.
Paulina Viteri, directora de Operaciones y Asuntos Legales del gremio, explica que, si bien las cifras tributarias y el monitoreo gremial corresponden a metodologías distintas, ambas lecturas coinciden en marcar una trayectoria favorable.
Este desempeño se da en el marco del denominado “año de la construcción”, impulsado por el Gobierno mediante incentivos como tasas hipotecarias preferenciales, inversión en infraestructura y la devolución del IVA a los desarrolladores. Solo en este último beneficio se contabilizan más de $ 80 millones de devolución anuales para proyectos inmobiliarios, dijo en mayo pasado el ministro de Infraestructura y Tecnología, Roberto Luque.
La tendencia responde, además, a un mayor dinamismo en la demanda. Según la vocera del sector, las visitas a los proyectos inmobiliarios experimentaron un incremento interanual del 66,8 % en el primer cuatrimestre. A la par del aumento en el interés de las familias, el gremio registra que hay un 15,1 % menos de desistimientos de contratos, lo que ha permitido consolidar un saldo neto positivo en la separación de unidades.
Crecimiento en colocación de hipotecarios
Detrás de este dinamismo comercial se encuentra el desempeño del financiamiento hipotecario, considerado por el sector como la palanca fundamental de la actividad. En el primer bimestre del año, los desembolsos de préstamos para vivienda mostraron un alza interanual del 14,4 %, impulsados principalmente por la banca privada. A decir de la directiva de la asociación, la combinación de tasas de interés competitivas, una oferta diversa y un marco de políticas públicas de estímulo ha permitido cimentar el actual ciclo de expansión del sector.
A este impulso privado se suma la colocación de la banca pública. Desde su lanzamiento, el 27 de enero pasado, hasta los primeros doce días de agosto, el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) otorgó más de 1.030 créditos hipotecarios a escala nacional a través del Plan Credicasa, superando los $ 53,69 millones. Bajo este esquema gubernamental, que ofrece una tasa preferencial del 2,99 % a afiliados y jubilados, la demanda ha alcanzado a 22 provincias, lideradas por Guayas, con 492 créditos; Pichincha, con 214; Santo Domingo, con 81; y Manabí, con 76. Para sostener este ritmo, la institución previsional redujo sus tiempos operativos de entrega a un rango de entre 30 y 45 días una vez cumplidos los requisitos.
Por otro lado, la política pública de vivienda se ha fortalecido mediante el programa gubernamental Tu Casa Miti-Miti, enfocado en facilitar el acceso a la primera vivienda en proyectos registrados a nivel nacional. Hasta los primeros días de septiembre, datos del Ministerio de Infraestructura y Tecnología reflejan que 9.959 familias accedieron a una solución habitacional respaldadas por un aporte estatal de $ 292,8 millones.
El programa, que cuenta con una bolsa de financiamiento de $ 602 millones respaldada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF, opera a través de entidades financieras aliadas, como Banco del Pacífico, Banco Pichincha, Banco General Rumiñahui, Mutualista Pichincha, Mutualista Azuay y Produbanco. Este mecanismo ofrece condiciones de fomento que incluyen una tasa preferencial del 4,99 %, un pago inicial del 5 % y plazos de pago de hasta 30 años, reduciendo significativamente la cuota mensual respecto al crédito convencional.
Viviendas de rango medio concentran la mayoría de la demanda
En cuanto a la segmentación del mercado, las preferencias de los compradores se han concentrado de manera marcada en los inmuebles de rango medio, de acuerdo con datos de Apive.
Las viviendas cuyo valor varía entre $ 100.001 y $ 150.000 lideraron las reservas al captar el 33,2 % del total de las operaciones registradas por los promotores.
Les siguió el segmento ubicado entre $ 150.001 y $ 200.000, con el 29,4 % de la participación. Entre ambos rangos sumaron más del 62 % de la demanda comercializada y justamente el segmento de $ 150.000 a $ 200.000 es el que más creció al registrar un repunte del 69,9 % en términos interanuales.
Por su parte, las soluciones habitacionales de hasta $ 90.000 abarcaron el 19,6 % de las reservas.
Proyección de crecimiento para el cierre de 2026
El comportamiento registrado en la demanda proyecta un escenario favorable para el cierre del ejercicio fiscal y el planeamiento de los próximos años, analiza la directora de Operaciones y Asuntos Legales de Apive.
Las proyecciones gremiales apuntan a un crecimiento del 19 % en la emisión de permisos de construcción y al desarrollo de nuevas inversiones por un monto estimado de $ 3.871 millones durante el presente año.
De sostenerse el ritmo de reservas actual, los desarrolladores prevén que un mayor número de proyectos alcance el punto de equilibrio necesario para viabilizar el inicio de nuevas fases de construcción y el lanzamiento de nuevas obras hacia 2027, proceso que, según Viteri, dependerá de la fluidez del financiamiento, la estabilidad normativa y la agilidad en la obtención de permisos e infraestructura básica. (I)
Fuente: El universo