El Banco de Germoplasma del Iniap cumple 45 años con la meta de digitalizar su patrimonio genético

La historia de la conservación agrícola en el Ecuador tiene un punto de partida preciso. En 1981, en la provincia de Cañar, se colectó una muestra de amaranto registrada con el código ECU-001, la cual se convirtió en la primera accesión de lo que hoy es el Banco de Germoplasma del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap). Cuarenta y cinco años después de aquel hito, esa semilla inicial ha dado paso a un repositorio que alberga 29.453 muestras pertenecientes a unas mil especies de plantas cultivadas y sus parientes silvestres provenientes de todas las regiones del país. Con sede en la Estación Experimental Santa Catalina, este espacio se consolida actualmente como uno de los cuatro bancos de agrobiodiversidad más grandes de América Latina.

La evolución institucional del centro ha sido continua. Tras la creación de la Unidad de Recursos Fitogenéticos en 1981, las labores de recolección y resguardo se extendieron hacia cultivos autóctonos como la quinua, el chocho, el melloco, la oca, la mashua y la zanahoria blanca, contando con el respaldo de organismos internacionales. En la década de los noventa se constituyó oficialmente el Departamento Nacional de Recursos Fitogenéticos (Denaref), área que desde hace 24 años es liderada por César Tapia, doctor en Biotecnología, Recursos Genéticos de Plantas y Microorganismos Asociados.

En la actualidad, el banco resguarda especies fundamentales para la seguridad alimentaria nacional e internacional, entre las que destacan maíces, papas, fréjoles, yucas, camotes, frutales andinos y plantas medicinales. Asimismo, custodia la colección de cacao más grande de la región, integrada por cerca de 2.500 muestras. Para garantizar la viabilidad a largo plazo del material biológico, la entidad aplica cuatro métodos complementarios de conservación: cámaras frías, colecciones vivas en campo, cultivo in vitro y crioconservación en nitrógeno líquido a una temperatura de -196 grados Celsius. La dinámica de recolección se mantiene activa, muestra de lo cual es la incorporación de 670 nuevas muestras correspondientes a 41 especies entre noviembre de 2023 y octubre de 2025.

El alcance de la institución trasciende las fronteras nacionales. En 2025, el Iniap completó el envío de más de 800 accesiones de chocho, maíz, quinua y amaranto a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en Noruega, estableciendo un respaldo de seguridad genética ante posibles desastres naturales, perturbaciones climáticas o crisis alimentarias globales. En ese mismo periodo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) otorgó un reconocimiento al instituto por su excelencia en la protección vegetal sostenible.

El sostenimiento de estas operaciones ha dependido de la captación de cooperación internacional y de la asignación de recursos nacionales a través del Fondo de Investigación Agrobiodiversidad, Semillas y Agricultura Sustentable (Fiasa). Este mecanismo, enmarcado en la legislación vigente sobre agrobiodiversidad y fomento agrícola, impulsa la investigación científica y la preservación del patrimonio genético del país.

Más allá del almacenamiento, la entidad cumple una función de restitución y transferencia. Su labor abarca la provisión de germoplasma para programas de investigación y fitomejoramiento, el retorno de semillas tradicionales a la agricultura familiar, y el apoyo técnico a ferias locales, bancos comunitarios, chacras biodiversas y programas de educación ambiental.

De cara al futuro, el Banco de Germoplasma ha trazado su hoja de ruta con proyección al año 2028 a través de su Plan Estratégico. Entre sus metas principales consta la caracterización de al menos el 30 % del germoplasma custodiado, el fortalecimiento técnico de la conservación en cámara fría e in vitro, y la migración integral de su información biológica al sistema digital GRIN-Global. Esta herramienta informática estandarizada facilitará el acceso a los datos y optimizará el trabajo de investigadores y fitomejoradores a nivel global. (I)

Fuente: El universo

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