Este viernes, el vicepresidente estadounidense JD Vance aceptó que existen elementos dentro del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que incurren en fallos, aludiendo a incidentes de violencia policial. Asimismo, defendió que la administración actual tiene el deber de actuar contra aquellos que cometen dichos actos.
En un foro de discusión transmitido por medios en Michigan, estado situado en el noreste de la nación y con marcada polarización electoral de cara a las elecciones de medio término, Vance moderó su postura previamente favorable hacia los agentes migratorios, cuya actuación ha sido objeto de críticas recientemente.
«La mayoría son personas increíbles, patriotas, que quieren proteger bien a su país. A veces hay quienes cometen errores. A veces hay quienes realmente equivocan. Y, obviamente, tenemos la responsabilidad de procesar e investigar cuando alguien se equivoca»,
declaró el vicepresidente.
El segundo al mando en la Casa Blanca indicó que «la gente habla de ellos antes de que se investiguen», y evitó mencionar un caso específico. No obstante, aseguró que el gobierno de Trump ha reaccionado cada vez que se han denunciado acciones indebidas de agentes.
El republicano puntualizó:
«Hay varios casos en los que hemos investigado brindado capacitación adicional, o incluso aplicado medidas disciplinarias dentro del ICE».
Y agregó:
«Como sabéis, no siempre divulgamos esos casos porque creemos que las personas deben ser juzgadas en un tribunal de justicia y mediante un proceso de investigación normal».
El aumento de las operaciones migratorias durante la gestión de Trump ha reactivado las quejas contra los cuerpos de seguridad por emplear fuerza desmedida en los operativos. La atención pública sobre el ICE y las autoridades aduaneras se intensificó luego de que dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, fueran abatidos a tiros durante las manifestaciones ocurridas a inicios del año en Minnesota.
Si bien el agente del ICE presuntamente responsable de la muerte de Good, Jonathan Ross, fue apartado de su cargo de forma provisional, la opacidad en torno a su paradero actual provocó inquietud en el ámbito político en mayo, cuando la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, planteó dudas sobre una posible reubicación del agente a su territorio.
El Departamento de Seguridad Nacional decidió no divulgar el paradero del agente. Hasta el momento, no se han presentado cargos por ninguna de las dos muertes, aunque el Departamento de Justicia mantiene una investigación abierta sobre el caso de Pretti, en un escenario marcado por una continua serie de incidentes durante operativos migratorios.
Fuente: Infobae