El legendario músico británico Paul McCartneyrevivió los lazos que lo unieron a John Lennon, George Harrison y Ringo Starr, detalló cómo creaban canciones y compartió anécdotas personales durante su participación en el podcast Good Hang, conducido por Amy Poehler. La conversación cubrió desde la separación de The Beatles hasta la energía de los conciertos extensos, sus primeros empleos y el papel de la amistad en su proceso creativo actual.
McCartney, quien acaba de cumplir 84 años, afirmó que mantiene una conexión profunda con su juventud.
“En mi cabeza tengo 25 años”
, declaró. Según explicó, esa sensación también servía como brújula dentro de la banda: cuando enfrentaban decisiones artísticas, se preguntaban qué habría pensado su versión de 17 años.
La entrevista incluyó una intervención previa de Stella McCartney, hija del cantante y reconocida diseñadora de moda, quien planteó dos interrogantes para su padre: cuál era su primer recuerdo y el significado de “Monkberry Moon Delight”, tema incluido en el álbum Ram, lanzado en 1971.
McCartney se define como “adicto a tocar” música
Al ser consultado sobre su persistencia en los escenarios y estudios, McCartney rechazó la noción de que su actividad pueda considerarse simplemente trabajo.
“No se trabaja la música, se toca”
, sostuvo, antes de autocalificarse como “un adicto a tocar”.
El exbeatle recordó que, antes de alcanzar la fama, trabajó en una fábrica donde enrollaba bobinas para componentes de motores. El plan de ascenso dentro de la empresa quedó truncado cuando Lennon y Harrison lo buscaron para proponerle tocar en The Cavern Club de Liverpool.

“Miré las bobinas, miré el sueldo y pensé que tenía que decidir”
, relató. Finalmente renunció al empleo para unirse al grupo, una decisión que condujo a la formación que transformó la música popular del siglo XX.
El cantante también se refirió a su método para enseñar composición a estudiantes del Liverpool Institute for Performing Arts, institución que cofundó. Allí, asegura, inicia cada clase con una advertencia: “No sé cómo se hace esto”. Para McCartney, cada canción tiene un trayecto único y no existe una fórmula universal para escribirla.
La amistad con Lennon y Harrison impulsó la dinámica de The Beatles
En la charla, McCartney señaló que el vínculo entre los miembros de The Beatles se forjó antes de la fama, durante los años escolares, los viajes y las presentaciones en pequeños locales de Hamburgo.
Sobre George Harrison, explicó que lo conoció en un autobús escolar y que sus primeras conversaciones giraban en torno a guitarras y rock and roll. Con el tiempo, McCartney propuso su ingreso al grupo cuando buscaban otro guitarrista.
“John quedó muy impresionado y George se unió a la banda”
, recordó.
Al hablar de Lennon, Harrison y Ringo Starr, McCartney afirmó que hoy se considera un admirador de lo que lograron juntos. “Cuanto más pasa el tiempo, más fan soy”, sostuvo. En particular, evocó la experiencia de componer junto a Lennon y la oportunidad de intercambiar críticas sin reservas dentro del cuarteto.

“Podía decirle que no me gustaba una línea, y él podía decirme que algo era malo”
, explicó. Para McCartney, esa confianza artística era un recurso fundamental: permitía debatir ideas, improvisar y convertir juegos cotidianos en material para canciones.
Conciertos largos y conexión con nuevas generaciones
Poehler preguntó por la exigencia física de los recitales actuales, en un momento en que artistas como Bruce Springsteen y Taylor Swift han popularizado shows de más de tres horas.
Sin embargo, destacó que el principal estímulo sigue siendo la interacción con el público. “Eso es de lo que se trata”, afirmó. También subrayó que en sus conciertos encuentra asistentes de todas las edades, algo que no anticipaba al inicio de su carrera solista.
McCartney dijo que disfruta las colaboraciones y el trabajo en equipo por “la compañía”, la amistad y la presencia de otra opinión en la sala. Esa dinámica, sostuvo, se asemeja a la de niños que juegan juntos: una idea se transforma mientras los participantes prueban alternativas.
Durante la entrevista, el músico mencionó a Billie Eilish entre los artistas contemporáneos que considera interesantes, aunque aclaró que no siente deseos de haber escrito sus canciones. También señaló que le habría gustado componer “Just the Way You Are”, de Billy Joel.

Stella McCartney lleva la conversación a los recuerdos familiares
La entrevista adquirió un tono más íntimo cuando Stella McCartney preguntó por el primer recuerdo de su padre. El músico respondió que cree recordar su nacimiento en el Walton Hospital de Liverpool, aunque admitió que no sabe si se trata de un recuerdo genuino o de una imagen reconstruida.
McCartney describió azulejos blancos, instrumentos metálicos y ruidos que asocia con el parto por fórceps. Poehler contó que ella también nació de esa manera, y ambos bromearon sobre la experiencia.
Respecto a “Monkberry Moon Delight”, McCartney explicó que la expresión surgió de una pronunciación infantil de la palabra milk (leche en inglés). Según relató, imaginó una bebida y luego desarrolló una letra cargada de juegos de palabras, ketchup, sopa, puré y gatos.
El episodio cerró con otra declaración de McCartney sobre su repertorio y su vida pública: se reconoció como un romántico, dijo que prefiere las películas de amor a las de acción y resumió su visión con una frase que volvió a vincular la música con sus relaciones personales:
“Todo lo que necesitás es amor”
.
Fuente: Infobae