La madrugada transcurría con aparente calma, el tráfico vehicular y peatonal era escaso en las calles de las localidades de Nueva Loja, General Farfán, en Sucumbíos, y Coca, en Orellana. En medio de ese panorama, una operación táctica de la Policía, junto a la Fiscalía General, se desplegó en distintos sitios para desarticular un brazo vinculado con los Comandos de Frontera la madrugada de este jueves 15 de octubre.
Siendo las 02:30, más de cien policías y 14 funcionarios de Fiscalía se formaron en un patio de instalaciones de la Policía de Nueva Loja. Miembros del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) estaban resguardando varios sitios con sus armas.
Bajo otro contingente de seguridad, casi de manera sincronizada, el ministro del Interior, John Reimberg, y el comandante de la Policía Nacional, Pablo Dávila, llegaron en otra caravana para afinar detalles de la operación Muralla.
En el lugar se dieron intercambios de indicaciones para iniciar el despliegue simultáneo de 126 agentes de Policía en las provincias de Sucumbíos y Orellana, en la zona amazónica, y además en Guayas.
En medio de la oscuridad, siendo las 02:40, un convoy de la Policía aprovechó las calles desoladas de Lago Agrio para salir a distintas zonas de la localización. Similares acciones se replicaron en Guayaquil y Coca.
Uno de los grupos avanzó en convoy por unos veinte minutos aproximadamente por la vía E45 en dirección hacia el poblado rural de General Farfán, ubicado a escasos metros del río San Miguel, límite fronterizo con Colombia, donde se conoce de la operación de grupos irregulares.
En el poblado ecuatoriano, el silencio de la madrugada fue interrumpido por los vehículos ocupados por unidades tácticas que giraron en una vía secundaria para allanar una vivienda en la cual se detuvo a Luis Leonardo M., alias Mazón, presunto cabecilla de los Comandos de Frontera.
El barrio, aparentemente de clase modesta, tenía una vivienda de tono blanco de una sola planta, con la particularidad de tener la acera exterior decorada con piso de mármol y en su fachada había un letrero de un negocio de elaboración de uñas.
Detrás de una puerta del mismo predio se ocultaba la residencia de alias Mazón.
Según autoridades, ese local de uñas habría sido uno de los métodos para el blanqueo de capitales generados por actividades irregulares. “Pudieron presenciar la casa, forma de vida, cómo estaban ellos que no saben en cómo gastar el dinero…”, dijo Reimberg, sobre los hallazgos en esa vivienda.
Un agente de Fiscalía le leyó los derechos y le indicó que su detención era por el delito de delincuencia organizada. Agentes lo rodearon y lo colocaron pegado hacia una pared. A poca distancia, el ministro del Interior lo observó y se acercó para recordar la motivación de su detención: la muerte de 11 militares en Alto Punino en 2025 y tres servidores policiales en Joya de los Sachas en 2024.
Además se los vincula con 25 muertes más realzadas en Orellana, Joya de los Sachas y Sucumbíos.
“Que tenga en su cabeza la responsabilidad de los once militares y los tres policías, no íbamos a permitir la impunidad, que íbamos a llegar a ellos, hoy hemos llegado a ellos. Nadie nos va a detener hasta hallar a todos los responsables”, mencionó Reimberg al detenido en ese primer allanamiento.
Allí, se cumplieron revisiones de las instalaciones de la vivienda, mientras otros familiares observaban la aprehensión de alias Mazón. En la requisa se evidenciaron acabados de lujos y pisos renovados. En una sala había techos con decorados y recuadros de fotografías familiares, una de esas de un viaje a Guatapé, Colombia.
En las revisiones además se encontró un carnet de identidad alusivo al narcotraficante colombiano Pablo Escobar. Este último fue colocado sobre una mesa por el ministro para que quede constancia de lo descubierto que se vincularía al supuesto rol delictivo del implicado.
Luego de varios minutos, alias Mazón fue llevado esposado a una unidad policial y siguieron otras intervenciones en más espacios de la provincia.
A su salida de la vivienda, familiares que residían en otras viviendas cercanas trataron de tomar contacto con el detenido, pero la fuerza pública lo evitó.
Tras esa intervención, la caravana giró en U y retornó hacia la ciudad de Nueva Loja, donde se dio una intervención táctica de las fuerzas del orden en una vivienda que albergaba a Jhordy M. alias Meneses o Joselo.
El ministro nuevamente ingresó a la vivienda. En el sitio, el aprehendido estaba sentado en un sofá, se tomaba la cabeza, y a un costado su padre manifestaba temor por su familia y justificaba que su hijo tuvo problemas en su cráneo por lo que, según él, presentaba una condición delicada. Eso no fue justificativo para que no se lo lleven detenido en base a los elementos recolectados en un año de indagaciones.
Esposado, Meneses fue sacado caminando hasta una camioneta blanca de la Policía. En el sitio también fiscales y agentes revisaron posibles indicios vinculantes en la indagación.
De igual manera, en simultáneo en Coca, provincia de Orellana, a una hora y media de distancia se dio otra intervención para detener a un tercer implicado, Luis Jeancarlos B., alias Raquetilla, mientras en Guayaquil se aprehendió al cuarto sospechoso, identificado como Diego Armando M., alias Coche.
Los dos primeros, Mazón y Meneses, son objetivos criminales priorizados y los dos restantes, identificados como Raquetilla y Coche, son denominados individuos de interés penal relevante.
Los cuatro detenidos, según el ministro, supuestamente se enfocaban en la logística del grupo criminal principalmente en el movimiento de armas y de droga, a través de la frontera, para su distribución en el país. En el caso del alcaloide, luego se despacharía a zonas costeras para su despacho al exterior.
Con los recursos de esos delitos, indicó Reimberg, ellos usaban para que la organización cometa ataques violentos en el país y además financiar otras actividades ilícitas.
“Claramente si nos hemos tomado este tiempo de investigación es porque tenemos las evidencias, Policía Nacional junto a Fiscalía, de los hechos que se han ido suscitando y aumentando justamente para ser procesados el día de hoy”, refirió el ministro ante una consulta de este Diario.
En los allanamientos se recolectaron siete dispositivos móviles, seis documentos electrónicos y tres documentos de valor investigativo.
Con este operativo, el ministro dijo que se suma a otras acciones investigativas para desmantelar a toda la organización, sus colaboradores, corredores logísticos y capacidad para movilizar armas entre Colombia y Ecuador. En total, la afectación a este grupo alcanza más de $600 millones.
Los tres detenidos en la Amazonía serán llevados hacia Guayaquil; en el caso de alias Mazón, su próximo destino será la cárcel del Encuentro.
El ministro aprovechó para dirigirse a las organizaciones criminales de que seguirán en más investigaciones e intervenciones para desarticularlas. “No importa dónde se escondan ni quiénes los protegen, los vamos a encontrar, los vamos a perseguir, y los vamos a traer a la justicia”, dijo en la etapa final del operativo en el cuartel policial de la Subzona Sucumbíos, a las 04:25.
A esa hora seguían las intervenciones en 14 espacios de las tres provincias. En el final, Reimberg señaló que las fuerzas del orden seguirán trabajando para que estos crímenes no queden en la impunidad. “No retrocedemos frente al terrorismo ni frente al crimen organizado, aquí hay decisión política, Policía Nacional comprometida, un Estado que va a enfrentar estas estructuras criminales hasta desarticularlas”, remarcó Reimberg.
Casi al amanecer, los tres detenidos en la Amazonía fueron llevados a ese cuartel mientras se tramitaba su traslado a prisión. Se esperaba la audiencia de formulación de cargos que será conocida por un tribunal de Quito. (I)
Fuente: El universo