La amenaza de los gusanos de inteligencia artificial
Los modelos de inteligencia artificial de tamaño reducido están a solo meses de comportarse como un gusano informático. Esto significa que podrían replicarse y propagarse sin intervención humana a través de dispositivos del internet de las cosas (IoT), como los populares altavoces inteligentes con sistema operativo Android, según advierte la compañía Anthropic.
Los gusanos informáticos tradicionales son programas maliciosos que “se copian de un ordenador a otro sin intervención humana”. Anthropic señala la similitud con los agentes de IA, a los que denominan gusanos de inteligencia artificial. La firma ha explicado que estos agentes ya han demostrado capacidad para “escanear la red, ejecutar un exploit y copiar los pesos del modelo a una máquina objetivo a través de un clúster de GPU”, según un comunicado publicado en su sitio web. “En la práctica, los pesos pasarían a formar parte de la carga útil del malware”, añade.
Dispositivos vulnerables en el punto de mira
Aunque el objetivo más evidente de este comportamiento malicioso son las GPU de los centros de datos, la empresa tecnológica destaca que una botnet distribuida de dispositivos IoT podría proporcionar la potencia de procesamiento necesaria para ejecutar un modelo eficaz, sin requerir acceso a un centro de datos centralizado con GPU de última generación. La razón es que estos dispositivos —como electrodomésticos inteligentes (hornos, aspiradoras, frigoríficos), cámaras de videovigilancia y altavoces genéricos con Android— “son económicos y generalmente están mal protegidos”. Además, muchos modelos recientes ya incluyen un chip para funciones de IA.
Pruebas con parámetros específicos
Anthropic se refiere concretamente a modelos de entre 9.000 millones y 30.000 millones de parámetros. En su análisis, realizaron una prueba de concepto con un modelo de 26B (Gemma4-26B-A4B) que, aseguran, pudo ejecutarse de forma distribuida en una red de 15 TV boxes de gama baja que se comunicaban entre sí.
También indican que modelos grandes, como el chino GLM-5.2 (744.000 millones de parámetros), ya logran completar el ciclo de réplica de principio a fin. Por su parte, modelos más pequeños como Qwen3.5-9B consiguieron configurar servidores de inferencia por sí solos en ocho de nueve tipos de hardware probados, incluyendo chips de baja potencia como Jetson Nano y Orange Pi.
Autonomía frente al malware tradicional
A pesar de las similitudes entre botnets como Mirai y los gusanos de IA, Anthropic resalta que estos últimos actúan de manera autónoma, a diferencia del comportamiento dirigido del malware tradicional. Precisamente, la autonomía de los agentes de IA les permite ajustar su comportamiento, buscar soluciones a errores e incluso recurrir a métodos alternativos hasta lograr ejecutarse.
Un reto de seguridad sin punto de apagado central
Anthropic concluye que “los modelos de IA pequeños podrían tardar meses en ser capaces de autorreplicarse en dispositivos comerciales de Internet de las Cosas”. Esto representa un reto de seguridad al no contar con un punto central de apagado. “Al estar fragmentados y dispersos en miles de dispositivos aleatorios de internet, eliminarlos completamente es sumamente complejo”, aseguran.
Fuente: Infobae