El tercer día de la Mamá de las Ferias dejó una gran lección de respeto por el público y de profundo amor por la profesión artística. Aunque la lluvia podía hacer pensar que la asistencia sería escasa o que un espectáculo de esta magnitud tendría que cancelarse, no ocurrió ni lo uno ni lo otro. El público llenó el recinto con entusiasmo y muchas ganas de bailar.
La jornada comenzó con la participación del cantante y compositor ecuatoriano Ronny Ron, quien presentó un repertorio de música regional y popular. Posteriormente, subió al escenario Douglas Bastidas, vocalista de Tranzas, quien demostró una vez más que nunca defrauda. Sus canciones, muchas de ellas interpretadas desde hace más de 30 años, continúan vigentes y cada año parecen sonar mejor.

La presentación estuvo marcada por la nostalgia, las remembranzas, las promesas de amor, los gritos y los aplausos para uno de los grandes referentes de la música romántica.
Olga Tañón: una lección de profesionalismo

La llegada de Olga Tañón al escenario merecería un capítulo aparte. La reconocida Mujer de Fuego inició su presentación y, al finalizar su primera canción, compartió con el público las dificultades que tuvo que enfrentar antes de llegar a nuestra ciudad.
La artista venía de Panamá, país que el día anterior había sufrido un fuerte terremoto. Esta situación modificó el traslado de su banda y complicó la llegada de parte de su equipo. Tañón se solidarizó con el país hermano y destacó el esfuerzo de su cuerpo de baile, integrado por artistas panameños que fueron los únicos que lograron llegar al evento.
Los bailarines se presentaron sobre el escenario pese a encontrarse lejos de sus familias. En ese momento se hizo realidad la conocida frase: el show debe continuar.
Olga también confesó que tuvo que maquillarse y peinarse por su cuenta, debido a que su equipo de estilistas no pudo llegar. A pesar de todas las dificultades, lució como una verdadera reina de fuego.
Uno de los momentos más impactantes de la noche llegó cuando explicó que interpretaría algunos temas con pistas, algo que, según señaló, no acostumbraba hacer. Sin embargo, consideró que, por respeto al público de la Mamá de las Ferias, debía contar la verdad. También aseguró que su voz estaba intacta y agradeció a Dios porque esa noche tendría la oportunidad de cantar con el corazón.
Su sinceridad fue recibida con una gran ovación. El público ecuatoriano respondió con generosidad y entusiasmo, convirtiendo el espectáculo en un estallido de aplausos y gritos. Olga Tañón demostró que, cuando existe talento, preparación y respeto por el público, las adversidades no pueden detener a un verdadero artista.
La cantante puertorriqueña reivindicó el valor de la profesión artística y dejó claro que es una CANTANTE, con todo lo que esa palabra significa. Su presentación fue una muestra de tesón, disciplina, experiencia y empeño; una demostración de que en el escenario debe existir talento y no improvisación ni novelería.
Cuando se canta con respeto, verdad y capacidad, el resultado difícilmente puede salir mal.
Américo cerró la jornada con cumbia y energía

Para cerrar la noche llegó Américo, considerado uno de los grandes exponentes de la cumbia chilena y un artista muy querido por el público ecuatoriano. Su presentación estuvo cargada de éxitos, baile y energía.
Acompañado por una banda espectacular y coristas que estuvieron a la altura del show, el cantante mantuvo al público bailando y cantando de principio a fin. Las asistentes disfrutaron especialmente cada uno de sus movimientos y no querían que la presentación terminara.
Fue una jornada especial, marcada por la música, la solidaridad y el profesionalismo. Una noche digna de repetirse y que confirma el cariño que el público ecuatoriano siente por estos grandes artistas.
Que sigan siendo huéspedes de la Perla del Pacífico y que no tengamos que esperar una fecha especial para volver a recibirlos. Son artistas admirados y esperados con entusiasmo por el público ecuatoriano.
KchRadio 90.9 FM estuvo presente como media partner de esta jornada.