Rosatom gana arbitraje internacional contra Fennovoima por central nuclear finlandesa

La corporación nuclear estatal rusa Rosatom comunicó que un panel de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) resolvió a su favor en el conflicto que mantiene con la empresa finlandesa Fennovoima, debido a la cancelación del proyecto de la central atómica Hanhikivi-1, cuya ubicación estaba prevista en el norte de Finlandia. De acuerdo con la compañía rusa, el tribunal consideró ilegal la determinación unilateral de poner fin al contrato de construcción, ocurrida en 2022.

El proyecto, cuyo presupuesto alcanzaba unos 7.000 millones de euros, quedó suspendido en mayo de este año, cuando Fennovoima notificó la ruptura del acuerdo. Esta decisión se produjo después de que Rusia iniciara su ofensiva militar a gran escala en Ucrania y fue motivada, según la parte finlandesa, por los considerables retrasos acumulados y los riesgos políticos vinculados a la iniciativa.

Rosatom sostiene que el tribunal también concluyó que los trabajos avanzaban «satisfactoriamente» al momento de la cancelación del proyecto. No obstante, la compañía ha advertido que este fallo no cierra la controversia y ha asegurado que continuará defendiendo sus intereses en otras instancias judiciales.

«La victoria de hoy es importante, pero no definitiva. Seguiremos demostrando que tenemos razón con respecto al proyecto finlandés en los tribunales de diversas instancias», afirmó el director general de Rosatom, Alexei Lijachev, en un comunicado recogido por la agencia rusa de noticias Interfax.

El máximo responsable de la corporación rusa también expresó su confianza en que Finlandia vuelva a apostar por el desarrollo de la energía nuclear cuando el escenario político cambie. «Mantengo la esperanza de que, cuando se disipen las incertidumbres políticas y las extrañas conductas de algunos países de la Unión Europea, el Gobierno finlandés retome este tema», señaló Lijachev, quien, a modo de ejemplo, mencionó el interés de Bulgaria por retomar sus planes nucleares.

Por otro lado, el directivo defendió la actuación de Rosatom en el país balcánico y recordó que la empresa comenzó su participación en esa iniciativa hace aproximadamente una década y que procedió «de forma totalmente legal y con éxito».

Hasta el momento, Fennovoima no ha emitido declaraciones sobre esta última decisión arbitral.

El acuerdo para edificar Hanhikivi-1 se suscribió en 2013 y contemplaba una instalación con una capacidad de 1.200 megavatios. En su origen, Fennovoima estaba participada en dos tercios por accionistas finlandeses, entre ellos Fortum, Outokumpu y SSAB, mediante una empresa conjunta, mientras que la parte rusa controlaba el tercio restante. Esta composición sufrió modificaciones tras la ruptura del proyecto.

La compañía finlandesa justificó la ruptura contractual, entre otras razones, por los problemas que amenazaban el cronograma de ejecución. «La decisión de romper el contrato no era fácil. En el proyecto de esta envergadura hay importantes desafíos, y las decisiones se toman solo tras un examen exhaustivo. Somos plenamente conscientes del impacto negativo y hacemos todo lo posible para mitigar el efecto», explicó la corporación en un comunicado publicado a comienzos de mayo de este año.

El proyecto consideraba que la construcción de la mencionada central nuclear generaría un costo de aproximadamente 7.000 millones de euros y se hallaba en la fase de concesión de licencias al momento de la cancelación.

Fuente: Infobae

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