La moda puede surgir desde los lugares menos esperados. Eso es exactamente lo que demostró Rachel Ojuromi, una joven nigeriana de 22 años, quien pasó de crear contenido en las calles de Lagos a caminar por la pasarela de Chanel durante la Semana de la Moda de París. Su historia no es la típica de una modelo descubierta en un casting, sino la de una creadora que construyó su propia visión del lujo, lejos de los circuitos tradicionales.
De Lagos a París: un camino poco convencional
Junto a la estilista Debby Fasingha, Ojuromi reinterpretó los códigos de la casa francesa utilizando piezas vintage y prendas de segunda mano. Chaquetas estructuradas, tweed, accesorios y contrastes de texturas se combinaron en escenarios urbanos de Nigeria, creando una estética que rompía con las campañas habituales de la firma. Este trabajo, lejos de ser una simple imitación, planteó una lectura fresca y auténtica del lujo.
El proyecto llamó la atención de Matthieu Blazy, director creativo de Chanel, quien vio en el video un potencial único. Ese interés derivó en la participación de Ojuromi en el desfile de primavera-verano 2027, celebrado en el emblemático Grand Palais. Allí, la joven modeló una propuesta de tweed, ese tejido que ha sido parte fundamental de la historia de la maison francesa.
El video que lo cambió todo

Lagos es mucho más que una ciudad: es el corazón económico y cultural de África occidental. Sin embargo, también es parte de un país, Nigeria, que enfrenta grandes desafíos como la desigualdad y la falta de empleo formal. En ese contexto, el trabajo de Ojuromi y Fasingha cobra aún más valor, ya que sus producciones surgieron sin los grandes presupuestos ni las agencias que dominan la moda internacional.
La modelo, que cuenta con más de 338.000 seguidores en Instagram, utiliza su cuenta como un archivo de estilismos, fotografía y dirección de arte. Cada publicación pone la ropa en relación con el entorno, ya sea una calle, un local o una fachada de Lagos. Esa conexión con lo urbano transforma el significado de las piezas, alejándolas de las campañas tradicionales.
El video que recreó los looks de Chanel, publicado en julio, se convirtió en uno de los momentos más visibles de su carrera. Junto a Fasingha, Ojuromi utilizó artículos vintage y de segunda mano para componer conjuntos inspirados en el universo de la casa. El resultado no buscaba ser una copia, sino una reinterpretación llena de personalidad.

El tweed, las chaquetas estructuradas y los accesorios fueron parte de una propuesta pensada para video y fotografía. La magia estuvo en la construcción del estilismo: las referencias a Chanel se reconocían, pero el resultado final era único, vinculado a Lagos y a la forma en que ambas creadoras entienden la moda digital.
El momento clave: Matthieu Blazy y el desfile en París
El material llegó a Matthieu Blazy, quien comentó la publicación en redes sociales. Poco después, Ojuromi anunció que había firmado con agencias de modelos y viajó a París. Antes del desfile, compartió un video de su recorrido por la capital francesa, un adelanto de lo que estaba por venir: su debut en la pasarela de Chanel.
La elección de Ojuromi puso en primer plano un camino poco frecuente dentro del modelaje. No llegó tras una larga lista de desfiles o campañas, sino desde un trabajo independiente donde asumió los roles de modelo, directora creativa y productora. Su perfil ya estaba definido antes de integrarse a la estructura profesional de la moda.

Para su primera salida en una pasarela profesional, Ojuromi llevó una de las propuestas de tweed replanteadas por Blazy. Ese tejido, tan ligado a la historia de Chanel, apareció en la colección como parte de una revisión de las proporciones y los códigos de la casa.
Las emociones detrás del debut
Tras el desfile, Ojuromi conversó con el comentarista de moda Lyas Medini sobre su experiencia. Sus palabras reflejan la magnitud del momento:
“Después de que me confirmaran y de hacer el ensayo, literalmente lloré a lágrima viva”.
La joven también relató que Matthieu Blazy la presentó al equipo como la autora del video inspirado en Chanel, un gesto que reconoció su trabajo previo y le dio un lugar especial en el backstage del evento.

La presencia de Ojuromi en la pasarela añadió una capa concreta a la presentación de la colección. Días antes, desde Lagos, había reinterpretado algunas de las claves visuales de la misma firma. Ahora, en el Grand Palais, su historia cerraba un círculo: del contenido digital a la pasarela, demostrando que la moda puede nacer en cualquier rincón del mundo.
Fuente: Infobae