La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, ha presentado ante la justicia documentos que señalan a TikTok por haber distribuido entre miles de jóvenes y menores de edad una copia falsa de su herramienta de seguridad, mientras la empresa monitoreaba el tiempo que estos usuarios permanecían conectados a la plataforma.
De acuerdo con la denuncia, la funcionalidad en cuestión recibe el nombre de “Algo Refresh” y, en teoría, permite reiniciar el algoritmo de recomendaciones para que el usuario deje de visualizar contenido no deseado o que pueda resultar perjudicial. Según los documentos legales, miles de personas activaron esta opción con la expectativa de que su feed cambiara radicalmente.
Sin embargo, las recomendaciones de estos usuarios se mantuvieron exactamente iguales, a diferencia de aquellos que sí recibieron la versión auténtica del recurso, según consta en los registros citados por la agencia Reuters y el periódico británico The Independent.

Los expedientes judiciales, que estuvieron bajo sello y fueron desclasificados por orden de un magistrado, indican que TikTok repitió este ensayo sobre miles de cuentas durante 2023, comparando el tiempo de uso y el impacto en los ingresos publicitarios entre los grupos que accedieron a la herramienta real y aquellos que recibieron el placebo.
Advertencia interna desoída
Un gerente de producto del departamento de Bienestar Digital de TikTok manifestó su oposición a la prueba antes de que esta se ejecutara, según un mensaje interno citado en la demanda. El empleado escribió: “Esta función trata sobre transparencia y control del algoritmo. Un grupo placebo entra en conflicto total con eso”.
Pese a la advertencia, la compañía continuó con los ensayos. La denuncia sostiene que TikTok comparó a los usuarios que recibieron la versión legítima con aquellos que obtuvieron la falsa para analizar el tiempo de permanencia en la plataforma y su repercusión en la facturación publicitaria.

Un vocero de TikTok declaró a Reuters que la empresa realiza pruebas habituales de nuevos productos y funcionalidades para “validar la experiencia y entender cómo funcionan en el mundo real”, y aseguró que la interpretación de la demanda sobre “Algo Refresh” es incorrecta.
Parte de una ofensiva legal en más de veinte estados
El caso de Nueva York se enmarca dentro de más de dos decenas de demandas estatales que acusan a TikTok de diseñar su plataforma para fomentar el uso adictivo entre menores y de engañar a los usuarios sobre sus medidas de protección.
James inició la demanda original en 2024. Los detalles sobre las pruebas con placebo se incorporaron a una versión actualizada y sellada de la presentación a finales de agosto, la cual un juez ordenó desclasificar esta semana.

El expediente también menciona otro experimento, previamente reportado por Bloomberg, en el que TikTok desactivó de forma aleatoria funciones de seguridad reales a 15 millones de usuarios en Estados Unidos.
Entre esos afectados se encontraba un adolescente de Nueva York que falleció por suicidio después de recibir, según registros internos citados en la causa, una “avalancha” de contenido sobre autolesiones y suicidio.
TikTok asegura públicamente que la seguridad es una prioridad y que su plataforma es apta para adolescentes. No obstante, los documentos judiciales sostienen que la empresa bloqueó deliberadamente el acceso a herramientas de protección a usuarios que las habían solicitado de manera explícita.

El litigio continúa abierto en Nueva York, donde la oficina de la fiscal general adelantó que seguirá presentando pruebas desclasificadas del expediente a medida que avance el proceso contra la plataforma.
Meta, otra compañía bajo la mira
Meta ha enfrentado severas acusaciones legales por haber diseñado deliberadamente Instagram y Facebook con funciones algorítmicas destinadas a generar adicción en menores de edad para maximizar sus ganancias económicas.
Diversas demandas, incluida una masiva coalición de fiscales estatales en EE. UU., argumentan que la empresa implementó características como el desplazamiento infinito (scrolling) y notificaciones constantes para enganchar a los jóvenes, explotando su vulnerabilidad psicológica.

Además, se le acusa de encubrir investigaciones internas que ya advertían sobre el grave impacto en la salud mental juvenil (ansiedad, depresión y trastornos alimenticios), de mentir públicamente sobre la seguridad de sus productos y de recopilar ilegalmente datos de niños menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres.
Fuente: Infobae