El mundo del espectáculo aún recuerda la partida de Héctor Alterio, quien falleció el 13 de diciembre a los 96 años tras una carrera que abarcó más de siete décadas. El actor argentino, que encontró en Madrid, España un segundo hogar desde 1975, ahora emprenderá su último viaje de regreso. Sus hijos, Malena y Ernesto Alterio, han decidido trasladar sus cenizas a Buenos Aires, la ciudad donde nació, se formó y dio sus primeros pasos en la actuación.
La Asociación Argentina de Actores y Actrices fue la encargada de comunicar la noticia a través de sus redes sociales. En el mensaje se lee:
“Héctor Alterio vuelve a su Buenos Aires querido: sus cenizas descansarán en el Panteón de Actores”.
La entidad también detalló la fecha y el lugar de la ceremonia. El próximo jueves 15 de octubre, a las 16 horas, sus hijos, Malena y Ernesto Alterio, junto a su familia, llevarán sus cenizas al Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita. Allí descansará en la tierra que siempre llevó consigo. La invitación incluyó palabras de los hermanos Alterio, quienes destacaron el lazo inquebrantable de su padre con Argentina:
“Papá siempre tuvo a la Argentina en su corazón, en su ADN. En realidad será como volver al barrio que lo vio crecer”.

Buenos Aires representa el punto de partida de su trayectoria artística y personal. Por ello, el retorno de sus cenizas adquiere un simbolismo profundo para quienes compartieron con Alterio distintas facetas de su vida: desde el trabajo en escenarios y sets de filmación hasta la militancia cultural, la amistad y los lazos que forjó con colegas de varias generaciones.
La Asociación agregó que, según Malena y Ernesto, será “un acto sencillo, como él era”, para recordarlo y compartir entre compañeros, amigos y admiradores este instante tan especial. Y concluyó el comunicado con una frase emotiva: “Héctor vuelve a casa. Héctor vuelve a su Buenos Aires querido”.
La despedida inicial en España tuvo lugar un día después de conocerse su muerte, el 14 de diciembre. La ceremonia se realizó en el Tanatorio de la M-30, un conocido centro funerario de Madrid y sede principal de los Servicios Funerarios de Madrid. Allí, Alterio recibió el último adiós de sus familiares, amigos y colegas de profesión.

Alterio se trasladó a España en 1975 tras recibir amenazas de muerte durante la dictadura cívico-militar. Ese momento marcó un giro decisivo en su vida y lo llevó a instalarse en Madrid, donde logró integrarse plenamente al cine español sin abandonar nunca su vínculo con la Argentina. A lo largo de los años, colaboró con directores como Jaime Chávarri en A un dios desconocido (que le valió la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián), Pilar Miró en El crimen de Cuenca y Jaime de Armiñán en El nido, cinta nominada al Oscar en 1980.
A pesar de residir en España, Alterio continuó participando en producciones argentinas y mantuvo una presencia constante en la cinematografía nacional. Formó parte de cuatro de las primeras películas argentinas nominadas al Oscar:
- La tregua (1974)
- Camila (1984)
- La historia oficial (1985), ganadora del Oscar
- El hijo de la novia (2001)
Ahora, sus cenizas volverán al lugar donde comenzó todo. En Buenos Aires, sus hijos y seres queridos lo recordarán en una ceremonia que busca reunir la intimidad familiar con el afecto de quienes acompañaron su trayectoria. El actor regresará a la ciudad que llevó consigo durante toda su vida y descansará junto a otros referentes de la escena nacional en el Panteón de Actores.
Fuente: Infobae