El Frente Resistencia Nacional de Afganistán (FRN), grupo que lidera la oposición armada contra el régimen talibán en la región de Panjshir, rechazó categóricamente este miércoles las acusaciones de un presunto complot para atacar la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). La negativa surge después de que el régimen fundamentalista difundiera en redes sociales un vídeo donde aparecen supuestas confesiones forzadas sobre el plan.
En un comunicado oficial publicado también en plataformas digitales, el FRN calificó la situación como un acto de manipulación. “La manipulación de las huellas diplomáticas a través de confesiones forzadas establece un precedente peligroso en las relaciones internacionales”, señala el texto, agregando que así “se socava la supervisión independiente y restringe las operaciones humanitarias mediante el miedo”.
Ante esto, el movimiento solicitó formalmente a la UNAMA y a las autoridades internacionales de seguridad que “realicen una investigación independiente de las circunstancias y la coacción detrás de este video”. La petición busca esclarecer el origen de las grabaciones y las posibles presiones ejercidas sobre los detenidos.
El FRN también reafirmó su doctrina fundacional:
“Nuestras operaciones siguen enfocadas exclusivamente en contrarrestar la opresión del régimen talibán y restaurar el estado de derecho”.
Aseguró que “están fuera de los límites, las entidades civiles, diplomáticas, internacionales y no combatientes”, dejando claro que no atacan blancos ajenos a su lucha contra los talibanes.
Asimismo, instó a las misiones extranjeras presentes en Afganistán a “tratar las narrativas producidas por el régimen con extrema precaución y evaluar de manera independiente los protocolos de seguridad frente a posibles riesgos orquestados por los talibán”. La advertencia refleja la desconfianza del FRN hacia la información que emana del gobierno de facto.
El grupo es encabezado por Ahmad Masud, quien llamó a las armas en septiembre de 2021 para combatir a los talibanes, un mes después de que el movimiento fundamentalista retomara el control del país tras la caída de Kabul. Desde entonces, el FRN ha mantenido una resistencia activa en el valle de Panjshir y otras zonas montañosas.
Desde el repliegue de las fuerzas internacionales a finales de agosto de 2021, Afganistán permanece bajo el dominio absoluto de los talibanes. Ningún país del mundo reconoce a este movimiento como gobierno legítimo, aunque mantiene contactos diplomáticos habituales con naciones de la región, así como con agencias y organismos internacionales como la propia UNAMA.
Fuente: Infobae