Los rebeldes hutíes de Yemen, alineados con Irán, lanzaron un misil balístico contra el aeropuerto de Riad, la capital saudí, según informó la propia organización yemení. El jueves se registraron explosiones, se interrumpieron vuelos y parte del personal de oficinas recibió la orden de trabajar desde casa.
El grupo reiteró su amenaza de intentar cerrar el espacio aéreo de Arabia Saudita, después de que el reino respaldara a las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente en el conflicto civil que se reavivó en Yemen.
“Fragmentos de misil cayeron en Riad tras la interceptación de un misil balístico, causando daños materiales a una guardería y a un complejo médico”, indicó la Defensa Civil saudí en X, tras el ataque.
Las autoridades saudíes no suelen reconocer ataques contra estructuras civiles. La magnitud y la frecuencia de los ataques contra la capital no tienen precedentes en los ocho meses de guerra en Oriente Medio.
Los hutíes intensificaron los ataques contra Riad y otras infraestructuras saudíes tras el apoyo del reino a las fuerzas gubernamentales yemeníes. La organización afirmó que busca afectar aeropuertos y el espacio aéreo saudí, mientras las autoridades del país informaron tres muertes esta semana por ataques contra los aeropuertos de Riad y Abha.
Amenazas contra aeropuertos e instalaciones petroleras
Antes de los ataques en Riad, los hutíes amenazaron instalaciones petroleras de Arabia Saudita y pidieron a sus trabajadores que abandonaran las zonas que podrían ser alcanzadas.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, escribió en X:
“Los empleados de todas las instalaciones petroleras deben abandonar las zonas”, con el argumento de que así evitarían exponer sus vidas.
Saree también dirigió una advertencia a “aerolíneas, aeropuertos, viajeros y su personal”. La organización sostuvo que había lanzado un misil balístico contra el aeropuerto de Riad.
Las autoridades saudíes anunciaron el miércoles que tres personas murieron esta semana en ataques contra los aeropuertos de Riad y Abha, una ciudad situada en el suroeste de Arabia Saudita.
Arabia Saudita ha solicitado apoyo de países aliados, entre ellos Turquía y Pakistán, incluso en tareas logísticas o defensivas, mientras intenta revertir los avances hutíes en el suroeste de Yemen, cerca de la entrada meridional del mar Rojo.
Combates por Bab el-Mandeb y denuncias por abusos
La disputa por el estrecho de Bab el-Mandeb se intensificó tras los avances hutíes en la costa occidental de Yemen y la toma del puerto de Moca y de islas del mar Rojo. Las fuerzas gubernamentales anunciaron a inicios de octubre la recuperación del puerto y de posiciones sobre el estrecho durante la operación “Amanecer de Yemen”.

Un video verificado por Reuters, agencia internacional de noticias, mostró a combatientes de grupos tribales alineados con el Gobierno yemení que conducían vehículos blindados contra integrantes de las fuerzas opositoras durante la recuperación de áreas cercanas al estrecho. La agencia confirmó la ubicación de las imágenes mediante la comparación de la costa y las montañas con imágenes satelitales y mapas topográficos.
Las grabaciones mostraban a algunos hombres armados, mientras otros caminaban, corrían, permanecían sentados, tumbados o agachados en la orilla arenosa. El Gobierno yemení confirmó que sus fuerzas retomaron el control de la costa cercana a Bab el-Mandeb el lunes.
Un comunicado hutí calificó las imágenes como prueba de crímenes de guerra y sostuvo que revelaban
“la verdadera naturaleza del régimen saudí”.
La coalición encabezada por Arabia Saudita y un portavoz de la Brigada de los Gigantes del Sur no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios de Reuters.
Las Fuerzas Escudo de la Patria emitieron el martes una directiva para que las tropas trataran bien a los prisioneros y respetaran las normas religiosas, éticas y legales. Organizaciones de derechos humanos habían acusado previamente a los hutíes de ataques contra civiles, abusos contra detenidos y utilización de niños soldados, denuncias que el grupo negó.
Impacto en el petróleo y desplazamientos
La escalada de los ataques contra rutas marítimas e infraestructura energética elevó la preocupación por el suministro de crudo desde Oriente Medio. Los hutíes reanudaron ataques con drones, misiles balísticos y antibuque, además de embarcaciones no tripuladas, contra petroleros que intentaban cruzar Bab el-Mandeb.

La inestabilidad en el estrecho de Ormuz y las amenazas en Bab el-Mandeb llevaron a navieras a desviar superpetroleros por el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. Los ataques también tuvieron como objetivo infraestructuras petroleras y el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, que conecta la producción con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.
Los futuros del crudo Brent subían casi 5%, por encima de los USD 105 por barril a las 13:00 GMT, mientras que el West Texas Intermediate de Estados Unidos avanzaba 4,5%, a más de USD 92. El alza coincidió con las preocupaciones por los suministros regionales y con una reducción de la producción estadounidense ante la amenaza de un huracán en zonas de extracción marítima.
Según informó AFP, agencia francesa de noticias, la reanudación de los enfrentamientos obligó a más de 200.000 personas a abandonar sus hogares. La Organización Internacional para las Migraciones contabilizó 201.217 desplazados, de los cuales 197.755 huyeron desde principios de septiembre.
Fuente: Infobae