Los mercados bursátiles de Estados Unidos experimentaron una jornada negativa este miércoles, apenas 24 horas después de que el S&P 500 y el Nasdaq hubieran establecido nuevos récords de cierre. El descenso coincidió con un marcado incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, lo que renovó las inquietudes sobre la inflación y el crecimiento de la deuda pública.
Detalles de la caída
El S&P 500 perdió 17,16 puntos, ubicándose en 7.801,77 unidades, luego de haber superado su anterior máximo de agosto. El Promedio Industrial Dow Jones bajó 341,41 puntos (0,7%) hasta 51.179,87, mientras que el Nasdaq Composite descendió 61,20 puntos hasta 27.538,69. De esta forma, el Dow y el S&P 500 interrumpieron una racha positiva de cuatro sesiones consecutivas, y el Nasdaq puso fin a una seguidilla de cinco jornadas al alza. El Russell 2000, que agrupa firmas de baja capitalización, tuvo un desempeño inferior al de sus contrapartes de mayor tamaño.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años escaló hasta el 5,36% durante la mañana, frente al 5,27% del cierre del martes, acercándose a su nivel más alto desde 2002. Posteriormente, la tasa cedió al 5,28% después de que el Tesoro estadounidense colocara 39.000 millones de dólares en notas a 10 años en una subasta donde el rendimiento mediano quedó por debajo del 5,26%.
Los rendimientos más elevados ejercen presión a la baja sobre los precios de las acciones y otros activos, además de encarecer el crédito para todo el entramado económico. El bono del Tesoro a 30 años alcanzó un máximo en 24 años, lo que también contribuyó al lastre sobre los mercados bursátiles.
El impacto se reflejó rápidamente en el sector inmobiliario. La tasa de interés fija de las hipotecas a 30 años subió la semana pasada hasta un máximo de casi tres años, según la Asociación de Banqueros Hipotecarios. El segmento inmobiliario registró una caída del 2,3% y el de las constructoras retrocedió un 2,9%.

Petróleo y deuda: factores adicionales
Los rendimientos de los bonos también se movieron de la mano de los precios del petróleo, que siguen fluctuando en medio de la incertidumbre sobre cuándo la industria podrá retomar la normalidad tras el conflicto en Irán. El crudo Brent, referencia internacional, superó brevemente los 102 dólares por barril durante la mañana antes de retroceder y cerrar en 100,20 dólares, una baja del 0,4%.
Ese nivel es inferior a los casi 110 dólares que llegó a costar el barril el mes pasado, aunque aún muy por encima de los 72 dólares previos al inicio del conflicto. Las acciones lograron recortar parte de sus pérdidas después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) informara que sus miembros respaldaron acelerar la liberación de reservas petroleras anunciada a comienzos de año, con especial énfasis en el diésel.
Alerta del FMI sobre el endeudamiento
A la presión del petróleo y los rendimientos se sumaron las preocupaciones por el volumen de deuda acumulado por gobiernos de todo el mundo, lo que también impulsó al alza los rendimientos de los bonos. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, señaló el miércoles en un discurso en Singapur que los niveles récord de deuda de los gobiernos constituyen una de las tres grandes corrientes que están definiendo el rumbo de la economía global, junto con la tecnología de inteligencia artificial y los altos precios de la energía.

“Algunas decisiones políticas muy difíciles están frente a nosotros”, advirtió Georgieva, quien apuntó en particular a Francia e Italia entre los países europeos con mayor nivel de deuda.
El índice bursátil francés CAC 40 cayó 1,2%, una de las mayores pérdidas a nivel mundial, después de que los rendimientos de los bonos franceses volvieran a saltar en medio de la preocupación por la deuda y el ajustado presupuesto del gobierno. Las protestas registradas en distintas ciudades de Francia aumentaron la presión sobre el Ejecutivo para incrementar el gasto público, lo que podría elevar todavía más el endeudamiento.
Fuente: Infobae