Francia suspende granadas aturdidoras tras pérdida de mano de adolescente

El Gobierno francés ordenó la suspensión temporal del uso de granadas aturdidoras por parte de la policía durante las movilizaciones estudiantiles, luego de que un adolescente de 15 años perdiera una mano al recoger uno de estos artefactos en la ciudad de Lens, al norte del país. La medida se adopta en medio de una escalada de tensión en el conflicto estudiantil, que el martes reunió a 256.000 personas entre estudiantes, docentes y padres de familia en diversas localidades.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, confirmó la decisión en una entrevista con la emisora RTL. Explicó que la suspensión aplica “únicamente para las protestas de estudiantes de liceos” y “solo durante el tiempo necesario para comprender lo que ocurrió”, mientras se esclarecen los hechos que dejaron a dos menores con heridas graves.

215 estudiantes de instituto heridos

Una fuente sindical policial explicó a la AFP que el joven de 15 años perdió la mano al intentar recoger una granada de dispersión lanzada por agentes durante los disturbios en Lens. En otro incidente, ocurrido en el noroeste de París, un estudiante de 14 años perdió varios dientes por la explosión de una granada de gas lacrimógeno disparada por un policía a muy corta distancia y directamente hacia su rostro.

El agente fue detenido este lunes para prestar declaración y actualmente se encuentra en libertad bajo control judicial y suspendido de sus funciones. Según el abogado de la acusación en Le Monde, al “no alcanzar las condiciones para ser considerado defensa propia” debido a la “desproporcionalidad” del disparo —requisito que la ONU plantea para justificar el uso de estas medidas contra civiles—, el agente podría enfrentar una condena de hasta 15 años de prisión.

La respuesta del Gobierno no ha aplacado las críticas de la oposición. Manuel Bompard, coordinador nacional de La Francia Insumisa, fue tajante:

“Hizo falta que varios niños quedaran mutilados de por vida para que Núñez renunciara a usar granadas contra estudiantes de secundaria”.

Pese a las críticas, el Ejecutivo ha rechazado que exista una represión policial contra las protestas, que ya suman más de 6.500 detenidos, en su mayoría menores de edad. Las cifras oficiales indican 215 estudiantes heridos, 715 policías heridos y 85 miembros del personal docente lesionados desde el inicio del conflicto. Núñez señaló además que la policía ha abierto 18 investigaciones internas por denuncias de mala conducta, aunque insistió en que las manifestaciones han sido mayoritariamente pacíficas.

Ya es la tercera semana de protestas

El origen de las movilizaciones se remonta al 17 de septiembre, cuando estudiantes de entre 15 y 18 años comenzaron a bloquear cientos de liceos en todo el país. Sus reclamos giran en torno a la falta de profesores, los horarios sobrecargados y el mal estado de muchas aulas, que no están preparadas para soportar el aumento de las temperaturas. Lo que inició como un malestar localizado se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza para el Gobierno de Emmanuel Macron.

El propio Macron convocó el martes una reunión de urgencia con el primer ministro Sébastien Lecornu y otros miembros del Gabinete para abordar la crisis. Lecornu tiene previsto dirigirse este miércoles a la ciudadanía en un discurso que abordará tanto las protestas estudiantiles como las cuentas públicas, en plena discusión parlamentaria sobre los presupuestos de 2027.

Ese debate presupuestario añade presión al momento político del país. El Ejecutivo ha propuesto un ajuste fiscal de más de 53.636.400 euros para frenar el déficit y una deuda pública que ha batido récords. Sacar adelante esa propuesta en el Parlamento no será sencillo, menos aún a solo meses de las elecciones presidenciales de 2027, unos comicios en los que la ultraderechista Marine Le Pen aparece como favorita en las encuestas.

Fuente: Infobae

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