El ingeniero Carlos Pérez, exministro de Energía, analizó la situación actual del sector energético ecuatoriano y los problemas que enfrenta el país tanto en la generación eléctrica como en la producción petrolera. Durante una entrevista con KCH FM Radio y KCH TV, aseguró que uno de los principales inconvenientes no está en la planificación, sino en la falta de ejecución de los proyectos necesarios para cubrir el crecimiento de la demanda.
Pérez señaló que cada gobierno elabora un Plan Maestro de Electricidad en el que se proyecta la demanda según el crecimiento de la población y de la industria. En ese documento también se establecen las obras que deberían desarrollarse año a año.
“Somos muy buenos planificando. El problema es que no se ejecutan esos proyectos”, afirmó. Añadió que la falta de inversión es una de las razones que ha impedido avanzar al ritmo necesario en infraestructura eléctrica.
El exministro indicó también, que apenas el 4% de la inversión en energía en Ecuador, corresponde a la empresa privada y comparó esta situación con el país vecino Perú, donde afirmó que la participación privada alcanza el 100%. Según Pérez, esta diferencia ha contribuido al retraso del país frente a las necesidades establecidas en la planificación eléctrica.
Otro de los puntos abordados fue la alta dependencia de la generación hidroeléctrica. Pérez señaló que cerca del 77% de la energía del país proviene de este tipo de proyectos, situación que vuelve vulnerable al sistema cuando se presentan periodos de estiaje.
“No podemos estar supeditados a que llueva para tener suficiente energía para el país”, señaló.
En este contexto, se refirió al Decreto Ejecutivo 515 y señaló que algunas de sus disposiciones podrían facilitar la participación privada y agilizar los procesos para nuevos proyectos. Entre los puntos que destacó están la creación de distritos autónomos energéticos, la posibilidad de otorgar títulos habilitantes por periodos más amplios y la implementación de un sistema digital para su aprobación. Pérez señaló que actualmente estos procedimientos pueden tardar uno o incluso dos años antes de permitir el inicio de una obra.
Por otro lado, cuando se le consultó acerca del sector petrolero, Pérez manifestó que también existe falta de inversión y consideró necesario implementar tecnologías de recuperación mejorada para incrementar la producción en campos maduros. Explicó que únicamente perforar nuevos pozos ya no sería suficiente para elevar de manera significativa los niveles de producción.
Respecto a la meta de alcanzar los 500.000 barriles diarios, el exministro la calificó como difícil de cumplir bajo las condiciones actuales. Indicó que Petroecuador estaría produciendo alrededor de 360.000 barriles diarios, a los que se suma aproximadamente 100.000 barriles provenientes de empresas privadas, y sostuvo que se requieren inversiones de mayor magnitud para aumentar la producción.
Pérez también abordó las consecuencias de la paralización del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), luego del incendio registrado en la subestación de Baeza. Explicó que la falta de capacidad de almacenamiento obliga a detener producción en determinados campos y afecta tanto el suministro de crudo hacia la Refinería de Esmeraldas como las exportaciones petroleras.
A esto se suma la necesidad de importar combustibles para mantener el abastecimiento nacional. Pérez indicó que Petroecuador deberá evaluar la demanda y determinar cuánto combustible será necesario adquirir en el exterior, especialmente ante el incremento del consumo de diésel relacionado con la generación térmica.
Finalmente, al ser consultado sobre la posibilidad de nuevos apagones, Pérez afirmó que el país ya atraviesa un proceso de racionamiento que inicialmente ha afectado a los grandes consumidores. Aunque señaló que el nivel de Mazar registró una recuperación, consideró que todavía es necesario evaluar la evolución de las lluvias y las reservas de agua.
El exministro coincidió con la posibilidad de aplicar racionamientos eléctricos en los hogares si las condiciones hídricas no mejoran y mencionó que estos podrían realizarse durante horas de menor consumo, como la madrugada, con el objetivo de reducir la demanda residencial.
NG