El Gobierno Nacional a través del Ministerio de Salud Pública (MSP) fortalece el abastecimiento de vacunas contra la varicela como parte de las acciones estratégicas destinadas a garantizar la disponibilidad de biológicos, prevenir enfermedades inmunoprevenibles y resguardar la salud de las familias ecuatorianas.
Son 150.000 dosis de la vacuna contra la varicela, mediante una inversión de USD 1.613.800,50, mediante el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Los biológicos serán entregados al país y distribuidos a las 24 provincias según la planificación y prioridades establecidas por la autoridad sanitaria nacional.
La varicela es una enfermedad sistémica (puede afectar a varios órganos), aguda y altamente contagiosa causada por el virus varicela-zóster (VVZ). Se manifiesta inicialmente con síntomas leves como fiebre, malestar general, dolor de cabeza y dolores musculares, dando paso a una evolución clínica caracterizada por erupciones cutáneas que progresan a vesículas con mucha picazón y contenido claro en varias partes cuerpo, finalmente se secan hasta convertirse en costras.
Frente a la falsa creencia de que la varicela es una enfermedad sin importancia, la evidencia demuestra que puede causar complicaciones graves que ameritan hospitalización como infecciones bacterianas cutáneas, neumonías y trastornos neurológicos, sobre todo en menores de 1 año, embarazadas y personas con inmunosupresión.
Dentro del Esquema Nacional de Inmunización de Ecuador, la administración de la vacuna contra la varicela contempla un esquema temprano de dos dosis. La primera a los 15 (hasta los 23) meses de vida y la segunda a los 5 años de edad. En los casos en los que no se haya aplicado esta vacuna, el esquema tardío incluye dos dosis: la primera hasta los 5 años, 11 meses y 29 días, con un intervalo mínimo de tres meses entre ambas aplicaciones.
Las vacunas constituyen la medida sanitaria más segura, eficaz y costo-efectiva del mundo para combatir infecciones; al estimular una respuesta inmunitaria preventiva, capacitan al organismo para reaccionar oportunamente ante un contagio futuro, protegiendo a la niñez contra esta y otras patologías graves como el sarampión, la rubéola, la fiebre amarilla, la neumonía bacteriana y las diarreas por rotavirus, por lo que es fundamental completar todo el esquema de vacunación.
El MSP reitera el llamado a madres, padres de familia y cuidadores a acudir a los centros de salud para mantener al día el esquema de vacunación de sus hijos, garantizando así un desarrollo pleno y protegido. El MSP reafirma su compromiso de brindar vacunas seguras, gratuitas y oportunas para toda la población.
KG