La administración del presidente Donald Trump mantiene bajo observación un posible foco de peste en Rusia, luego de que una técnica de laboratorio falleciera en Siberia. Sin embargo, las autoridades sanitarias rusas no han confirmado que se trate de peste ni que exista transmisión entre personas.
Un portavoz de la Casa Blanca, en declaraciones al medio Axios, indicó que Washington tiene conocimiento del suceso, sigue la evolución de los hechos y “evalúa opciones”.
La víctima fue identificada como Daria Shipilova, de 28 años, quien trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk.
Según la información difundida por el ente sanitario ruso Rospotrebnadzor, Shipilova ingresó al hospital de Shelekhov con un cuadro de neumonía de causa desconocida y falleció poco después.
Las autoridades rusas vigilan a 197 contactos, sin casos confirmados

Las medidas de prevención abarcan a 197 posibles contactos de Shipilova, entre pacientes, médicos y otras personas expuestas. Más de un centenar de ellos fueron puestos en observación en salas hospitalarias, según reportó The Moscow Times.
Es importante señalar que esa cifra no corresponde a pacientes diagnosticados. El gobernador de la región de Irkutsk, Igor Kobzev, aclaró que los individuos identificados no mostraban síntomas y que sus pruebas de laboratorio arrojaron resultados negativos.
Como parte de las restricciones sanitarias, se limitó el acceso al hospital de Shelekhov, donde la técnica fue atendida, así como a otros centros médicos de la zona.
Hasta el domingo 4 de octubre, la información pública no señalaba un cierre total de la ciudad ni un confinamiento general.
Kobzev también informó que la comisión antiepidémica regional sostuvo una reunión extraordinaria, con la participación de la máxima autoridad sanitaria estatal.
La convocatoria fue motivada por un “presunto caso de una infección particularmente peligrosa”, según declaraciones recogidas por CNN.

La versión sobre una muestra de peste neumónica no fue confirmada oficialmente
Los primeros reportes ubicaron el posible incidente el 25 de septiembre. Medios locales citados por Axios indicaron que Shipilova habría roto durante su trabajo un tubo de ensayo que contenía el agente causante de la peste neumónica. Rospotrebnadzor no ha confirmado esa versión.
La técnica ingresó al hospital el 29 de septiembre con síntomas graves de neumonía y murió durante la noche del 1 al 2 de octubre. La causa de la enfermedad que provocó su deceso aún no se ha determinado de manera pública.
La hipótesis genera preocupación porque la peste neumónica afecta los pulmones y puede transmitirse de persona a persona mediante gotículas respiratorias.
La enfermedad es causada por la bacteria Yersinia pestis, responsable también de las formas bubónica y septicémica.
El jefe de la vecina república de Buriatia, Alexéi Tsydenov, dijo inicialmente que la mujer pudo haber muerto “posiblemente de peste”, según CNN. Posteriormente modificó esa declaración, en medio de resultados aún no concluyentes.
Una planta de aluminio cercana al instituto recomendó a sus empleados el uso de mascarillas como medida de precaución.
Su director, Artem Fominikh, pidió evitar las especulaciones:
“Hay muchos rumores e informes contradictorios circulando”
, declaró a la cadena estadounidense. Añadió que los contactos estrechos identificados permanecían bajo control médico y no mostraban signos de la enfermedad.

Rospotrebnadzor mantiene que la fallecida tuvo neumonía de origen desconocido
La postura de Rospotrebnadzor contradice los informes iniciales que atribuían la muerte a una exposición laboral a la peste.
El organismo describió el cuadro como una “neumonía de etiología desconocida” e indicó que los análisis posteriores no detectaron microorganismos relacionados con las tareas de Shipilova, informó The Moscow Times.
La agencia federal también aseguró que no tenía registro de accidentes con agentes patógenos en el Instituto Antipeste de Irkutsk y que la situación epidemiológica regional se mantenía estable.
Esas afirmaciones no establecen la causa de la muerte, pero impiden confirmar por ahora un diagnóstico de peste neumónica.
El exdirector de Rospotrebnadzor, Gennady Onishchenko, declaró a la agencia estatal TASS que la infección probablemente no era peste.
Añadió que, incluso si los análisis posteriores determinaran lo contrario, las bajas temperaturas limitarían una eventual propagación.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la peste puede ser mortal sin tratamiento oportuno.
Los antibióticos resultan eficaces si se administran temprano; ante una posible forma neumónica, las medidas de control de infecciones son necesarias para reducir el riesgo de transmisión.

Estados Unidos sigue el caso, sin confirmar un brote ni contagios sostenidos
El seguimiento de Estados Unidos no implica que su gobierno haya validado la hipótesis de un brote.
El funcionario de la administración de Donald Trump citado por Axios se limitó a señalar que la Casa Blanca está al tanto del episodio, lo monitorea y evalúa alternativas.
Los voceros presidenciales remitieron las consultas al Departamento de Estado, que no respondió a una solicitud de comentarios del medio.
Por ahora, la información disponible describe una investigación abierta sobre la muerte de una trabajadora de laboratorio, controles sobre sus contactos y una causa de fallecimiento que las autoridades rusas todavía no determinaron.
Fuente: Infobae