A los 12 años, un video de crossfit cambiaría su vida para siempre. Hoy, Pérolla Sales, una joven levantadora de pesas de 14 años originaria de Jequié, en el sudoeste de Bahía (Brasil), acumula 1,5 millones de seguidores en Instagram, siete medallas en el Campeonato Sudamericano/Panamericano y un puesto en la selección nacional. En apenas dos años, pasó de ser una niña curiosa que probó el crossfit a convertirse en una de las figuras más destacadas del deporte brasileño.
El video que la catapultó a la fama no tenía mayor pretensión. En él se veía a Pérolla intentando realizar el arranque, una de las modalidades del levantamiento de pesas, con una expresión de esfuerzo, una caída al suelo y una risa al final. El clip se difundió rápidamente: en un solo día, su cuenta de Instagram saltó de 400 a 40.000 seguidores. Para el fin de semana, ya eran 100.000. El fenómeno no se detuvo; la familia Sales decidió seguir documentando su rutina de entrenamiento y competiciones, y hoy la joven supera en audiencia a varios atletas olímpicos con larga trayectoria.
“No puedo explicar eso de ser una celebridad en Internet. Pero es algo que me pone muy feliz, porque soy fan de mucha gente y quizás un día pueda conocer a esas personas. Todos los días recibo más de mil mensajes, la mayoría diciéndome que soy una inspiración. Eso con gente de todas las edades. Es muy gratificante, porque nunca imaginé esto para mí”, declaró Pérolla al portal Globo Esporte.
Una familia de atletas y un inicio a los once años
El deporte corre por las venas de los Sales. Su abuelo, Paulo Sales, jugó en el Bahía campeón del brasileño en 1988; su padre, PC Sales, fue futbolista profesional hasta 2018. Sin embargo, Pérolla llegó al crossfit gracias a una tía que ya practicaba la disciplina y la llevó a su primera clase experimental cuando tenía 11 años.
“Fui a una clase de prueba con ella y me enamoré del deporte. Llegué a casa y le pregunté a mi papá si podía entrar al crossfit. Tenía 11 años, y cuando cumplí 12 lo pedí de regalo de cumpleaños. Así empecé. En realidad, hago deporte desde los cinco años: jugué al fútbol, hice ballet, capoeira y un montón de cosas más”, relató la atleta.
En apenas dos años dentro del crossfit, Pérolla acumuló 19 medallas en competencias. Pero el salto definitivo llegó este año al presentarse a la selectiva de la selección brasileña de levantamiento de pesas olímpico. Tras ser aprobada, viajó a Guayaquil, Ecuador, para disputar el Sudamericano/Panamericano 2026, donde compitió en las categorías sub-15 y sub-17 y regresó con siete medallas, incluyendo oros, platas y bronces.
“El Sudamericano/Panamericano fue mi debut internacional en el levantamiento de pesas. Cuando llegué a Ecuador, enseguida me reconocieron. La gente venía a sacarse fotos conmigo. Pensé: ‘Dios mío, no lo puedo creer.’ Me puse muy feliz con todo eso”, contó.
Entrenamientos dobles, escuela flexible y sueños olímpicos
Con 1,57 metros de altura y 63 kilogramos, Pérolla entrena en la academia Gol Crossfit de Salvador, ciudad a la que su familia se mudó desde Jequié para apoyar su desarrollo deportivo. El levantamiento de pesas olímpico ocupa aproximadamente dos sesiones semanales dentro de su rutina. Sus mejores marcas actuales son 74 kg en el arranque y 104 kg en el envión.
Para mantener ese ritmo sin descuidar los estudios, la escuela donde cursa la educación primaria acordó con su familia un esquema flexible: gran parte de las actividades se realizan de forma remota, con tareas enviadas por WhatsApp y exámenes que se adelantan cuando los viajes lo requieren.

“Siempre que mis padres hacen la matrícula, explican que soy atleta y que viajo mucho. La escuela es muy flexible. Cuando vuelvo a clase, muestro el cuaderno con todo hecho”, explicó. Fuera del deporte y las pantallas, la adolescente disfruta de ir a la playa, escuchar música, hacer recetas y salir con su familia y amigos cuando la agenda lo permite.
Sobre su prueba favorita dentro del levantamiento, Pérolla admite que no puede elegir. “Me parece más bonito el arranque. Pero levanto más peso en el envión. Así que me gustan los dos más o menos igual”, dijo. En cuanto al futuro, el objetivo es claro: llegar a los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, cuando tendría 20 años. “Tengo que soñar, ¿no? Para 2028 es muy pronto, todavía soy joven. Voy a entrenar muchísimo hasta llegar ahí”, sostuvo. Y, en paralelo al atletismo, también aspira a consolidarse como creadora de contenido: “Quiero influenciar a las personas para que hagan actividad física y tengan una vida más saludable”.
Fuente: Infobae