Metaneros retoman el Canal de Panamá con repunte del 83%

Después de varios años en que los buques de gas natural licuado (GNL) prefirieron rodear África, la ruta del Canal de Panamá vuelve a ganar protagonismo. Un reciente análisis de S&P Global Commodity Insights, recogido por medios internacionales, revela que en julio de 2025, 11 metaneros cargados atravesaron la vía interoceánica, frente a solo seis durante el mes previo.

Ese incremento del 83,3% representa el mayor movimiento mensual de GNL desde noviembre de 2023, cuando las restricciones por la sequía comenzaron a afectar gravemente esta actividad. Los datos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) confirman la tendencia: al cierre del año fiscal 2026, que terminó en septiembre, se registraron 105 tránsitos de alto calado del segmento GNL. De ellos, 102 utilizaron las esclusas Neopanamax y los tres restantes las Panamax.

Pese a este repunte, los metaneros apenas representan el 3,1% de los 3.336 tránsitos Neopanamax contabilizados durante todo el año fiscal. Sin embargo, la aceleración reciente ha vuelto a poner al GNL en el foco del comercio energético global.

La ruta por el Canal de Panamá puede reducir considerablemente el recorrido de los cargamentos de GNL que salen del Golfo de Estados Unidos con destino al norte de Asia. REUTERS/Enea Lebrun/Archivo

El rol de Asia en la recuperación

Entre las empresas que aprovecharon la ruta panameña durante julio y agosto figuran Cheniere, EDF y QatarEnergy, según S&P Global. De los 11 metaneros que cruzaron en julio, nueve se dirigieron a Japón y Corea del Sur, mientras que los dos restantes eligieron Chile como destino. Este comportamiento evidencia el peso de los compradores asiáticos en el repunte.

El movimiento coincide con un incremento de las exportaciones estadounidenses de GNL hacia Asia. Datos de LSEG citados por Reuters indican que Estados Unidos exportó 10,7 millones de toneladas del combustible en agosto, de las cuales 2,59 millones fueron al mercado asiático, cifra que subió aún más durante septiembre.

Para los cargamentos que salen del Golfo de Estados Unidos, Panamá reduce considerablemente la distancia cuando el destino es el norte de Asia. S&P Global calcula que un viaje por el Canal toma alrededor de 30 días, frente a unos 50 días si la embarcación rodea África por el Cabo de Buena Esperanza.

Esta diferencia representa menos combustible, menores costos operativos y una reducción de las pérdidas de GNL por evaporación. La ventaja se vuelve crucial cuando los precios asiáticos permiten compensar los costos del tránsito panameño y justifican llevar la carga directamente a esos compradores.

Ilya Espino de Marotta, administradora del Canal de Panamá, informó recientemente sobre la mejoría de las condiciones hídricas, que permitirá elevar a 33 los tránsitos diarios desde el 15 de octubre. Cortesía Presidencia

¿Recuperación completa? Aún no

A pesar del avance, el repunte no constituye una recuperación total del mercado perdido. S&P Global advierte que la mayoría de los cargamentos estadounidenses con destino al noreste de Asia sigue usando el Cabo de Buena Esperanza. Esa ruta, aunque más larga, ofrece a los comercializadores mayor flexibilidad para modificar el destino mientras navegan, una ventaja en un mercado donde las diferencias de precios entre Europa y Asia cambian rápidamente.

El comportamiento actual contrasta con la fuerte caída registrada después de 2023. Desde finales de ese año y hasta antes de las recientes alteraciones del mercado energético, el Canal llegó a tener menos de cuatro tránsitos mensuales de metaneros cargados en promedio, según los registros de S&P Global.

Las esclusas Neopanamax recibirán 10 cupos diarios desde el 15 de octubre, mientras el calado máximo autorizado aumentó a 49 pies tras la recuperación registrada durante septiembre. REUTERS/Enea Lebrun

El factor agua y la competencia por los cupos

La recuperación del segmento ocurre en medio de una gestión cuidadosa de la capacidad del Canal, condicionada por la disponibilidad de agua. Ante la disminución de las precipitaciones en agosto y parte de septiembre, la ACP redujo temporalmente los tránsitos y creó un grupo específico para GNL y gas licuado de petróleo (GLP) dentro de las subastas de espacios Neopanamax.

La competencia por esos cupos generó ofertas extraordinarias de varios millones de dólares para asegurar determinados tránsitos, según reportó The Wall Street Journal. Aunque esos pagos no representan el peaje ordinario, demuestran el valor que alcanza un espacio cuando las alternativas implican mayores tiempos de navegación o ponen en riesgo las fechas de entrega.

Afortunadamente, el escenario hídrico mejoró durante septiembre. La ACP elevó a 49 pies el calado máximo autorizado para los buques Neopanamax y anunció que, a partir del 15 de octubre, la capacidad de la vía pasará de 32 a 33 tránsitos diarios, con 10 espacios Neopanamax y 23 Panamax.

Para el GNL, la combinación de mayor disponibilidad de cupos, mejores condiciones de navegación y una demanda asiática sostenida abre la puerta a seguir recuperando tránsitos. Los 105 movimientos del último año fiscal indican que el retorno apenas comienza y Panamá todavía compite con la ruta africana por recuperar un negocio que se debilitó durante la crisis hídrica.

Fuente: Infobae

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