La legendaria banda Iron Maiden hizo vibrar al Estadio GNP Seguros la noche del viernes 2 de octubre, en el marco de su gira Run For Your Lives World Tour, con la que celebran cinco décadas de trayectoria. El concierto, que contó con Anthrax como grupo abridor, congregó a cerca de 65 mil personas en un recinto con boletos agotados. El repertorio incluyó 17 canciones que recorrieron los primeros nueve discos de estudio de la agrupación británica.
Durante la velada, los asistentes disfrutaron de un viaje cronológico que abarcó desde la etapa de Paul Di’Anno hasta la consolidación de Bruce Dickinson como vocalista, pasando por la exploración mitológica de mediados de los años ochenta. Pirotecnia, llamaradas y la icónica mascota Eddie acompañaron cada momento del espectáculo.
Multitudes de todas las edades rodearon el recinto

La música se escuchaba desde las calles aledañas al estadio. Jóvenes, adultos mayores, familias enteras con niños abarrotaban los alrededores y el interior del lugar. Desde que los teloneros animaron la noche pasadas las 7 de la tarde, hasta la aparición de la legendaria banda, el público permaneció extasiado. Iron Maiden, que en palabras de sus integrantes considera a México uno de sus sitios favoritos para tocar, no defraudó.
Los primeros acordes provocaron gritos, saltos y aplausos desenfrenados. La jornada comenzó con una euforia que combinó nostalgia por los temas clásicos con el entusiasmo de nuevas generaciones. El cielo se sumó al espectáculo con una lluvia ligera que, lejos de desanimar a los asistentes, les brindó un fresco alivio. El concierto fue puntual, como corresponde a músicos británicos: arrancó cerca de las 9 de la noche y concluyó pasadas las 11. La teatralidad y la temática de terror encajaron a la perfección con el mes de octubre y la proximidad de Halloween. “2 Minutes to Midnight”, “Run to the Hills”, “Hallowed Be Thy Name” y “Fear of the Dark” fueron los temas que más hicieron corear a la multitud, junto con “Aces High” y “Wasted Years” al cierre.
Horas antes de que la banda apareciera sobre el escenario, el color negro dominaba los alrededores del Estadio GNP Seguros. Playeras de distintas épocas, chamarras y chalecos con la figura de Eddie identificaban a los seguidores que llegaron temprano.
Pirotecnia y la primera aparición de Eddie abrieron la noche

El show comenzó con “Murders in the Rue Morgue”, acompañada de efectos de pirotecnia. Este tema, lanzado el 2 de febrero de 1981 dentro del álbum Killers, está inspirado en el relato homónimo de Edgar Allan Poe y consolidó la armonización de guitarras gemelas tras la incorporación de Adrian Smith a la banda. Le siguió “Wrathchild”, del mismo disco, construida sobre uno de los fraseos de bajo más reconocibles de Steve Harris.
Después llegó “Killers”, tema homónimo que marcó el cierre de un ciclo: fue el último trabajo discográfico con Paul Di’Anno antes de su expulsión por problemas personales y de adicciones. Durante esta canción se produjo la primera salida de Eddie al escenario, recibida con una ovación del público. El bloque continuó con “Phantom of the Opera”, del álbum debut de 1980 y considerada la primera obra de tinte progresivo de la banda, y con “The Number of the Beast”, acompañada de llamaradas. Este último tema, publicado el 22 de marzo de 1982, catapultó a Iron Maiden al número uno en el Reino Unido y al éxito en Estados Unidos, pese a los intentos de censura religiosa que enfrentó en su momento.
Fuego, lluvia y teatralidad marcaron el tramo medio

Tras “Infinite Dreams”, pieza de 1988 sobre el existencialismo y el más allá, el repertorio avanzó hacia “Powerslave”, con nueva pirotecnia. Inspirada en la mitología egipcia, esta canción de 1984 dio nombre a la mítica gira World Slavery Tour, una de las más extensas de la historia del rock. Luego llegaron “2 Minutes to Midnight”, crítica directa a las políticas de la Guerra Fría basada en el Reloj del Apocalipsis, y “Rime of the Ancient Mariner”, también acompañada de pirotecnia. Fue durante este tema, una epopeya de casi 14 minutos fundamentada en el poema de Samuel Taylor Coleridge, cuando una lluvia ligera comenzó a caer sobre el estadio sin frenar el coro multitudinario del público.
El repertorio continuó con “Run to the Hills”, con llamaradas, tema que narra la conquista del territorio americano y se convirtió en el principal éxito radial de la banda a nivel global. Le siguió “Seventh Son of a Seventh Son”, tema central del primer disco conceptual de Iron Maiden, enfocado en leyendas sobre la clarividencia. El punto más alto de teatralidad llegó con “The Trooper”, acompañada de una nueva salida de Eddie al escenario. Durante este tema, Dickinson salió con un sombrero de charro y ondeó una bandera mexicana, un gesto que desató la euforia del público.
El himno de la banda cerró el cuerpo principal del show

El cuerpo principal del concierto llegó a su punto culminante con “Hallowed Be Thy Name”, acompañada de pirotecnia, llamaradas y el uso de una plataforma elevadora. Considerada una de las mejores composiciones en la historia del género, la canción describe las últimas horas de un condenado a la horca y, pese a la lluvia, logró que el público coreara cada verso. El cierre del bloque llegó con “Iron Maiden”, el himno oficial de la agrupación. Es el único tema interpretado en absolutamente todos los espectáculos de la historia de la banda, el momento en que tradicionalmente emerge Eddie en el escenario, acompañado en esta ocasión de pirotecnia y llamaradas. Tras el tema, la producción apagó las luces del recinto. En ese silencio, la voz grabada de Winston Churchill resonó en los altavoces como preámbulo del regreso de la banda al escenario para el bloque de bises.
Los bises cerraron la celebración de medio siglo
El primer tema del encore fue “Aces High”, homenaje a los aviadores de la Royal Air Force británica caídos durante la Segunda Guerra Mundial, interpretado habitualmente bajo la réplica a escala de un caza Spitfire. Le siguió “Fear of the Dark”, único tema del setlist perteneciente a la década de los 90 y transformado con los años en una experiencia comunitaria de los estadios. El cierre de la noche quedó a cargo de “Wasted Years”, compuesta íntegramente por Adrian Smith e interpretada como el broche emotivo del repertorio. Durante este tema, casi toda la banda lució sombreros de charro sobre el escenario, en una nueva referencia a México. Antes de retirarse, Dickinson prometió regresar a la Ciudad de México en dos años o menos, promesa recibida con una ovación de pie por parte del público que, pese a la lluvia, acompañó cada una de las 17 canciones del repertorio hasta el final de la noche.
Setlist completo del concierto en el Estadio GNP Seguros
- 1. Murders in the Rue Morgue
- 2. Wrathchild
- 3. Killers
- 4. Phantom of the Opera
- 5. The Number of the Beast
- 6. Infinite Dreams
- 7. Powerslave
- 8. 2 Minutes to Midnight
- 9. Rime of the Ancient Mariner
- 10. Run to the Hills
- 11. Seventh Son of a Seventh Son
- 12. The Trooper
- 13. Hallowed Be Thy Name
- 14. Iron Maiden
Bises:
- 15. Aces High
- 16. Fear of the Dark
- 17. Wasted Years
Fuente: Infobae