El Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) se prepara para recibir a un nuevo Ghost Rider en 2028. La cinta, programada para el 28 de julio de 2028, tendrá a Ryan Gosling como protagonista y a Shawn Levy en la dirección. Este proyecto marcará el regreso del personaje a la gran pantalla, años después de que Nicolas Cage lo interpretara en dos producciones previas.
Durante una conversación en la Fan Expo Dallas, Cage expresó sus dudas sobre la evolución del MCU. Las declaraciones, recogidas por el portal The Playlist, se difundieron rápidamente en redes sociales y generaron división de opiniones. Mientras algunos coincidieron con su análisis, otros recordaron su propio vínculo con las historias de superhéroes.
Cage afirmó que observa el fenómeno con afecto, aunque manifestó reparos sobre las películas centradas en personajes de cómics. Su crítica apuntó a la presencia de actores consagrados en relatos que, desde su perspectiva, priorizan las escenas de combate.

“Lo digo con cariño. Cuando veo a estos actores de más de 50 años —por lo demás inteligentes y con un talento extraordinario— poniéndose esos trajes ridículos y preparándose para la pelea —seamos sinceros, todo se reduce a la pelea—, me cuesta no pensar que el MCU se está convirtiendo en una WWE bien financiada y glorificada”, reflexionó el actor.
Cage no forma parte del MCU, pero su carrera incluye varias incursiones en adaptaciones de personajes de la editorial, un antecedente que alimentó las respuestas a sus comentarios. Interpretó a Johnny Blaze en Ghost Rider, estrenada en 2007, y volvió al papel en Ghost Rider: Spirit of Vengeance, de 2012. La próxima versión del personaje estará integrada oficialmente al MCU con el proyecto liderado por Gosling.

Spider-Noir acercó a Cage otra vez al universo Marvel
La relación más reciente de Cage con ese mundo llegó mediante Spider-Noir, una serie producida por Sony para Marvel. El programa tuvo una temporada de ocho episodios y fue cancelada tras esa única entrega.
La ficción adaptó para televisión al personaje de Marvel Comics Spider-Man Noir. Oren Uziel estuvo a cargo de la adaptación, que trasladó la historia a la época de la Gran Depresión.
Cage interpretó a Ben Reilly, un investigador privado veterano con dificultades personales en el Nueva York de los años 30. El personaje debía enfrentar las consecuencias de una tragedia íntima y su propia vida pasada mientras asumía el lugar de único superhéroe de la ciudad.
La serie no atrajo al actor por el origen superheroico de su protagonista. Antes del estreno, explicó que el proyecto le interesaba por su propuesta visual en blanco y negro y por la referencia al cine negro clásico.
Cage dijo a Variety que diseñó su interpretación a partir de figuras del cine clásico como Humphrey Bogart, James Cagney y Edward G. Robinson. Su intención era construir una actuación acorde con el formato monocromático de la serie.
“Quería crear una esencia de algunos de mis actores favoritos”, explicó a la publicación.
También señaló que buscó combinar ese estilo con la influencia del expresionismo alemán, presente en la concepción visual de la producción. Describió su propuesta como un cruce entre las referencias de los viejos intérpretes y el personaje de Spider-Man creado por Stan Lee. A esa mezcla la definió como una especie de sensación de arte pop vinculada a Roy Lichtenstein.
La decisión de asumir un papel televisivo también le generó inquietud. Cage contó a la revista que sintió temor durante el proceso, porque no sabía si el enfoque elegido funcionaría dentro de una adaptación de Marvel.
“Me daba miedo y era arriesgado”, afirmó. Relató que temía ser despedido mientras desarrollaba una actuación inspirada en estrellas de otra época.
El actor explicó que solo pudo medir el resultado al ver los ocho episodios terminados. Su búsqueda artística, según contó, consistía en hacer convivir aquella tradición cinematográfica con el universo de Spider-Man.
Fuente: Infobae