El próximo domingo 4 de octubre, la final de La Casa de los Famosos México 2026 llegará a las pantallas de Cinépolis en una transmisión simultánea con los canales Las Estrellas y ViX a las 20:30 horas. Sin embargo, el anuncio publicado en Instagram por la cadena de cines desató una ola de críticas entre los seguidores del reality, quienes meses atrás ya habían calificado la edición como “aburrida” y carente de contenido.
Periodistas y exparticipantes señalan el bajo nivel de la temporada
El crítico de televisión Álvaro Cueva fue contundente en su columna del diario Milenio:
“Si no hay polémica, no hay reality”.
La frase se viralizó rápidamente y en redes sociales comenzaron a llamar a la edición “La Casa de los tibios” y “La Casa de los Ositos Cariñositos”. La periodista María Luisa Valdés Doria también se sumó a las críticas en un video de TikTok donde afirmó:
“Es la peor. Los que están adentro pueden dar más, no significa que queremos pleito, no tienen que pelearse para generar contenido. Lo que pasa es que ninguna platica alguna cosa interesante”.
El exhabitante Ricardo Peralta fue más directo y señaló que los participantes temen a la “funa” y que ser aburrido terminó siendo peor que ser cancelado en redes.

Comparaciones con la segunda temporada y miedo a la “funa”
Los seguidores no dejaron de comparar la edición actual con la anterior. En la segunda temporada, los conflictos fueron intensos hasta la salida de Adrián Marcelo tras un enfrentamiento con Gala Montes, un capítulo que dominó la conversación digital semanas enteras. En contraste, los habitantes de 2026 pasan el día en el patio meditando o descansando. Un usuario escribió en redes:
“Es que la toxicidad de la 2 no se extraña. La temporada 1 nunca hubo peleas y fue un exitazo. Pero esta temporada literal NO HACEN NADA. No hay risa, no hay contenido, ni peleas. Ni discusiones, ni traiciones. Ni cuentan chistes. Nada. Están solo dormidos, hay 10 muebles”.
El exparticipante Nicola Porcella atribuyó la pasividad a la composición del elenco: demasiados creadores de contenido y pocas figuras formadas en televisión. En una transmisión en vivo declaró:
“Me van a funar por lo que digo, pero ya de hace tiempo lo tengo guardado en el corazón, sí creo que meter tanto, tanto influencer no era”.
[IMAGEM1]
La producción intentó revertir la apatía con la dinámica del “mueble”
La conductora Galilea Montijo confrontó a los habitantes durante una gala de nominación al señalar:
“Siento que todavía no hay ese espíritu de juego, ese espíritu de competencia, no existe”.
La producción llegó a cancelar un posicionamiento completo el 23 de agosto porque, según Montijo, “no valía la pena” realizarlo ante posturas tibias y halagos entre los nominados. En su lugar, les mostraron comentarios reales del público que los calificaban de “aburridos” y “muebles”. Días después, la cuenta oficial del programa anunció la dinámica de La Mudanza con el mensaje:
“Ser mueble dentro de #LaCasaDeLosFamosos ya no será opción para los habitantes. Habrá consecuencias para quien lo sea”.
Este mecanismo, tomado de la versión colombiana del formato, permitió que el público y los propios habitantes votaran por el participante más pasivo.
[IMAGEM2]
El rating cayó por debajo de la competencia
La falta de conflicto tuvo un impacto directo en los números de audiencia. Según datos de HR Media citados por PRODU, las galas de lunes a viernes se mantuvieron por debajo de los 2,000,000 de televidentes, muy lejos de los 12,000,000 acumulados en el estreno. El martes 4 de agosto, el programa fue superado por Survivor y MasterChef México 24/7, ambos de TV Azteca, en el segmento comercial de 19 a 54 años. En ese target, la gala de las 22:00 horas registró 749,570 espectadores frente a los 690,960 de MasterChef. La productora Rosa María Noguerón defendió el formato:
“Hemos privilegiado la diversión por sobre cualquier conflicto”.
También cuestionó a conductores que critican el programa:
“A mí me da mucha risa cuando escucho de pronto conductores de televisión cuyos programas tienen, no sé, doscientos, doscientos cincuenta mil puntos de rating”.
[IMAGEM3]
Dentro de la casa reconocen el aburrimiento
El desgaste no se limitó a las redes sociales. Los propios habitantes Yahir y Masad Altamimi confesaron sentirse aburridos durante su estancia. Masad destacó que sus compañeros solo dormían, comían, realizaban la actividad del día y volvían a dormir. En X (antes Twitter) un usuario resumió el sentir general:
“¡Ay no! Superaburrida la casa, TODO, NADA está enganchado al público”.
Con ese historial de quejas, la invitación de Cinépolis a ver la final en pantalla grande llega a una audiencia que, lejos de esperar el desenlace con emoción, pasó la temporada señalando que nadie dentro de la casa se atrevió a jugar.
[IMAGEM4]
Fuente: Infobae