Un hombre de 27 años fue condenado a 26 años de prisión por el femicidio de su esposa, de 24 años, ocurrido en el cantón Latacunga, provincia de Cotopaxi.
El Tribunal de Garantías Penales que conoció la causa emitió la sentencia el jueves 24 de septiembre, al concluir la audiencia de juicio.
Como parte de la reparación integral, los jueces dispusieron que Duván Armando P. pague $20.000 a la hija que tenía en común con la víctima, una niña de 4 años.
El crimen ocurrió el 1 de octubre de 2025. Ese día, tras una alerta recibida a través del ECU 9-1-1, agentes policiales acudieron al centro de Latacunga, donde el ahora sentenciado pretendía presentar una denuncia.
El hombre estaba acompañado de su hija, a quien, según manifestó, había retirado de la escuela.
Durante su relato a los policías, indicó que estaba separado de su esposa desde hacía algunos meses y que buscaba evitar inconvenientes con ella.
También contó que, alrededor de las 09:00, se había trasladado al domicilio de la mujer, ubicado en el sector Nueva Vida, porque ella le habría solicitado ayuda para cambiar la bombona de gas.
Según Duván, mientras se encontraba en el inmueble, su esposa se le habría abalanzado y agarrado del cuello.
Añadió que ella le habría pedido perdón y que retomaran la relación, además de amenazar con atentar contra su vida si no lo hacían.
Posteriormente, el hombre aseguró que se dirigió a la escuela de su hija y luego regresó a su trabajo con la niña.
Tras escuchar su versión, varios policías lo acompañaron hasta la vivienda de la víctima.
Al llegar al inmueble, los agentes encontraron a dos hombres junto a una motocicleta.
Uno de ellos, quien mantenía una relación sentimental con la mujer, manifestó que había acudido a visitarla y la encontró sin vida en el interior de la casa.
La víctima estaba en el piso de la cocina, donde había rastros de sangre. Junto a su mano derecha se encontraba un cuchillo y presentaba cortes en las muñecas.
El hombre que la encontró también relató a los policías que, días antes, la mujer le había contado sobre un conflicto con Duván Armando P. E. y que lo había bloqueado para evitar cualquier comunicación, pues lo consideraba una persona violenta.
Tras el hallazgo, la fiscal de turno dispuso las diligencias investigativas. Las primeras pericias descartaron la hipótesis de un posible suicidio y orientaron la investigación hacia un presunto femicidio.
Las pruebas presentadas en el juicio
El médico legista que practicó la autopsia determinó que la causa de muerte fue una asfixia mecánica por estrangulamiento.
Además, se incorporó un informe médico-legal practicado al sentenciado, en el que se identificaron múltiples lesiones recientes, con menos de 24 horas de evolución, en distintas partes de su cuerpo.
Las lesiones que presentaba la víctima, entre ellas raspaduras y hematomas en la cabeza, el cuello, el tórax y los brazos, eran compatibles con actos de defensa, según los elementos expuestos durante el juicio.
En la audiencia, la fiscal a cargo del caso sostuvo que el procesado habría alterado la escena después de la muerte de su esposa para simular un suicidio.
Para ello, presuntamente utilizó un cuchillo con el que le provocó cortes en las muñecas cuando ya no presentaba signos vitales.
Las investigaciones también apuntaron a que el crimen habría estado relacionado con los celos del agresor ante la nueva relación sentimental que la víctima habría iniciado con una persona conocida por ambos.
Con estos elementos, el Tribunal de Garantías Penales declaró la responsabilidad de Duván Armando P. E. y le impuso una pena de 26 años de privación de libertad. (I)
Fuente: El Universo