La joven empresa Satlyt cerró una ronda semilla por 8 millones de dólares para crear un software que ejecute modelos de inteligencia artificial directamente dentro de satélites. La compañía, liderada por el ingeniero keniano-estadounidense Rama Afullo, tiene previsto lanzar esta semana su primera misión comercial a bordo de un cohete de SpaceX.
La inversión fue encabezada por Non Sibi Ventures, firma con sede en Houston. Uno de sus socios, Bernard Harris, quien fue astronauta de la NASA durante más de veinte años, jugó un rol clave para que el fondo apostara por este negocio aún incipiente: la computación satelital.
“No necesitamos que existan centros de datos en el espacio para que a Rama le vaya muy bien. Puede estar impulsado simplemente por la cantidad de satélites que se lancen”, declaró Kent Lucas, socio de Non Sibi Ventures.

Del rechazo interno a la ronda semilla
Afullo trabajó previamente en el área de computación en la nube de Google y tuvo un breve paso por Starlink, la red de comunicaciones de SpaceX, en 2024. Allí se convenció de que existía un negocio sin explotar en integrar computadoras dentro de los satélites.
“Cuando estaba en SpaceX intenté impulsar esto internamente. Me dijeron que no. Cuando estaba en Google intenté lo mismo. Me dijeron que no”, relató el fundador.
Por esa razón decidió dejar SpaceX y fundar su propia empresa. Satlyt tiene oficinas en Sunnyvale, California, y Nairobi, Kenia. A diferencia de SpaceX, Google o startups como Starcloud y Cowboy Space Company, la firma no construye sus propios satélites: desarrolla el software para que terceros ejecuten inteligencia artificial sobre el hardware que ya está en órbita.

Afullo compara esta estrategia con la disputa histórica entre sistemas operativos móviles.
“Si empresas como SpaceX, que están construyendo centros de datos orbitales, son el iPhone, nosotros construiremos el Android: un ecosistema abierto e integrado horizontalmente”, explicó.
Una prueba con la NASA y menos datos enviados a Tierra
A comienzos de este año, Satlyt instaló el modelo de inteligencia artificial Gemma, desarrollado por Google DeepMind, en un satélite operado por la empresa Momentus. El sistema logró reducir en más del 60% el tamaño de las transmisiones utilizadas para reportar errores de software desde el espacio.
Esa reducción es crucial porque el envío de datos desde un satélite hacia la Tierra —conocido como downlink— es costoso y lento. Procesar la información a bordo, en lugar de enviarla en bruto, puede ahorrar cientos de miles de dólares por satélite al año, según Afullo.
El lanzamiento de esta semana colocará el software de Satlyt a bordo de una nave construida por la firma india TakeMe2Space. La misión cuenta con tres clientes:
- NASA, que paga para probar protocolos de computación en la nube en el espacio;
- Stellerian, empresa dedicada a vigilancia espacial, que quiere testear procesamiento de imágenes;
- TakeMe2Space, que busca demostrar que su satélite puede alojar software de otras compañías.

El plan para que cada satélite sea una nube
El próximo objetivo de Satlyt es más ambicioso: crear un sistema de cómputo compartido entre dos satélites distintos, una especie de nube que abarque más de una nave a la vez. La empresa planea intentarlo el año próximo.
Si ese experimento funciona, Satlyt podría ofrecerse como proveedor externo de una verdadera nube en órbita para fabricantes de satélites. Afullo espera que su software esté presente en el 20% de los satélites lanzados hacia fines de la década, cuando calcula que casi todos incorporarán procesadores gráficos especializados en inteligencia artificial.
“Si vas a poner un satélite en órbita sin un procesador de este tipo a bordo, como mínimo te estás perjudicando a vos mismo”, afirmó el fundador.
La empresa ya había volado su software en dos misiones de demostración antes del lanzamiento de esta semana.
Fuente: Infobae