El 2 de octubre de 1968 sigue siendo una herida abierta en la historia de México. Ese día, una manifestación pacífica de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas terminó en una masacre que dejó una huella imborrable en la memoria colectiva. Múltiples expresiones artísticas han abordado estos trágicos sucesos, y entre ellas sobresalen dos canciones de la banda Caifanes: «Antes de Que Nos Olviden» y «Aviéntame». La agrupación, que a principios de los años noventa se convirtió en un referente del rock latinoamericano, supo plasmar en su música el dolor y la resistencia de una generación.
El tema «Antes de Que Nos Olviden» pertenece al álbum Caifanes Vol. 2, más conocido como El Diablito, lanzado en 1990. La letra construye un poderoso retrato de los hechos ocurridos en Tlatelolco, combinando poesía, sufrimiento y nostalgia en cada verso. Con la inconfundible voz de Saúl Hernández, la canción envuelve al oyente en una atmósfera de angustia y esperanza, aquella que se vivió en octubre de 1968. Mediante metáforas de lucha y libertad, el tema se erige como un himno que honra a quienes perdieron la vida buscando un México mejor.
La letra de «Antes de Que Nos Olviden» evoca simbólicamente los eventos de Tlatelolco. Saúl Hernández compuso la canción inspirándose en recuerdos personales de aquella jornada: vio a su hermana llegar a casa llorando y a su familia sumida en una atmósfera de desesperación y miedo. En una entrevista, Hernández declaró:
“Vi a mi hermana muy asustada que llegó llorando, mi mamá la abrazó, luego mi papá corriendo a la gente… (lo recuerdo) como algo muy extraño, muy feo; luego ese recuerdo se va automáticamente a muchos años después y compongo ‘Antes de Que Nos Olviden’”.

“Antes de que nos olviden haremos historia”
La composición expresa la determinación de no dejar que los sucesos de 1968 caigan en el olvido. Versos como “Antes de que nos olviden, haremos historia” o “No andaremos de rodillas, el alma no tiene la culpa” reflejan la firmeza y el coraje de una generación que rehusó rendirse. El tema no solo tributa a los caídos, sino que también busca inmortalizar el espíritu de resistencia y lucha que caracterizó a esa época. El hecho de que «Antes de Que Nos Olviden» haya sido compuesta en tan solo diez minutos revela la intensidad de las emociones que impulsaron a Saúl Hernández. Esas emociones se convirtieron en un canto de esperanza y en un recordatorio de las injusticias cometidas.
“Aviéntame”, otra mirada a la masacre de Tlatelolco
Cuatro años después, cuando Caifanes ya era un trío, lanzó el álbum El Nervio del Volcán, que incluye el tema “Aviéntame”. Esta poderosa canción, dominada por la guitarra de Alejandro Marcovich, contiene una referencia directa al 2 de octubre. Al igual que «Antes de Que Nos Olviden», las metáforas de Saúl Hernández hablan del dolor que la masacre dejó en cientos de familias. Versos como “Qué triste se nos fue la vida, atrás del cielo nos miran llorar” rinden homenaje a los jóvenes que murieron creyendo en sus ideales. Asimismo, Hernández señala a los responsables de la matanza, a quienes llama “buitres” y “cerdos”, cuyos lamentos resuenan entre las paredes de la Plaza de las Tres Culturas.
Durante sus presentaciones en vivo, Saúl Hernández suele ajustar ligeramente la letra para rendir tributo a la memoria de los estudiantes. Entona: “Qué triste se nos fue la vida, la lluvia ácida mojada 2 de octubre”, lo que provoca el alarido del público en cada ritual —como él mismo define sus conciertos—.

Fuente: Infobae