Un tiburón de 3,5 metros que quedó varado en un canal urbano de Busán, la segunda ciudad más grande de Corea del Sur, logró atraer a más de 600.000 personas en solo diez días. Lo que empezó como un avistamiento fuera de lo común se transformó en un verdadero fenómeno turístico y cultural, superando todas las previsiones de las autoridades locales. Ahora, se ha programado una nueva operación para el viernes.
El animal, bautizado por los vecinos como Bukang-i en alusión al Puerto Norte de Busán, fue visto por primera vez el 18 de septiembre en las aguas del canal del Parque Costero del Puerto Norte, según reportó el diario The Guardian. Los especialistas creen que se trata de un tiburón cobrizo que ingresó al canal mientras perseguía presas desde el mar y luego no encontró la salida. Desde ese momento, la zona se convirtió en el foco de atención pública.
Los esfuerzos por rescatar al tiburón sin causarle daño
apenas fue detectado, el guardacostas de Busán intentó expulsarlo el mismo día, pero la operación se suspendió seis horas después. Los científicos advirtieron que forzar al animal podía lastimarlo o volverlo agresivo, por lo que se decidió adoptar una estrategia más prudente.
El 29 de septiembre, cinco embarcaciones —entre ellas una patrullera de 4,6 toneladas y un bote de rescate de 3 toneladas— rociaron chorros de agua a alta presión detrás del tiburón para empujarlo hacia la desembocadura del canal. La técnica se inspiró en el rescate de un gran tiburón blanco que quedó atrapado en aguas someras frente a Massachusetts, Estados Unidos, en 2004. El público presente colaboró activamente: desde las orillas, los vecinos gritaban cada vez que el animal salía a la superficie para alertar a las tripulaciones.
El operativo empezó a las 10 de la mañana, se suspendió al mediodía, se retomó a las 13:30 y concluyó definitivamente a las 15:30 sin éxito: el tiburón esquivó repetidamente las embarcaciones y regresó al interior del canal. Durante la maniobra no se detectaron señales de deterioro en su estado de salud.

El Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras informó que el animal se mantenía estable, aunque advirtió que su capacidad para alimentarse y desplazarse estaba limitada. Además, el canal presenta condiciones desfavorables para la especie: en marea baja, la profundidad oscila entre 1,5 y 2,5 metros, muy por debajo de los 100 metros que el tiburón cobrizo requiere en su hábitat natural. Ante el fracaso del primer intento, las autoridades planearon una nueva operación para el viernes, esta vez con una red diseñada a medida para las dimensiones del canal artificial.
El parque pasó de 2.000 a más de 600.000 visitas en diez días

El impacto en el turismo local fue inmediato y masivo. El Parque Costero del Puerto Norte, que en días festivos recibe cerca de 2.000 visitantes, registró 607.000 ingresos entre el 19 y el 28 de septiembre, según cifras oficiales de la ciudad. El avistamiento del tiburón transformó por completo el ritmo habitual del lugar.
Entre los visitantes estuvo Kim Jung-sook, de 62 años, quien acudió el martes a despedirse del animal. “Me encariñé con él después de verlo aquí unos días. Me da un poco de tristeza”, declaró al diario Maeil Shinmun.
La ciudad lo nombró embajador honorario y le otorgó el título de “Shafluencer”
La respuesta oficial no se hizo esperar. El alcalde de Busán, Chun Jae-soo, reconoció públicamente el carisma del animal. “Tiene verdadera presencia de estrella. Sale a la superficie cada cinco o diez minutos. Es precioso”, afirmó en la emisora CBS Radio.

La ciudad decidió nombrar al tiburón embajador honorario de publicidad y le asignó el título de “Shafluencer”, una combinación de shark (tiburón en inglés) e influencer. La decisión se tomó luego de que el 91% de los participantes en una encuesta publicada en el Instagram oficial de la ciudad respaldaran la iniciativa. La mascota municipal, Boogi, recibirá el certificado en nombre del tiburón.
El caso ocurre en un contexto de mayor presencia de tiburones en aguas surcoreanas. El instituto pesquero registró 46 tiburones grandes frente a la costa este en el primer semestre del año, casi cuatro veces más que en el mismo período del año anterior. Las autoridades atribuyen el aumento al calentamiento del mar y a la mayor abundancia de peces que sirven de alimento a estos animales.
Fuente: Infobae