Pradales exige Justicia rápida, entendible y criticable, con derechos lingüísticos

Un llamado a una Justicia más humana y transparente

El Lehendakari vasco, Imanol Pradales, ha planteado la necesidad de contar con un sistema judicial que sea rápido, entendible y criticable, y que al mismo tiempo asegure los derechos lingüísticos en Euskadi. En su intervención, cuestionó: “¿Por qué hemos de admitir lo contrario con el euskera?”, refiriéndose a que nadie aceptaría que un juicio no pudiera desarrollarse solo en castellano por el desconocimiento del idioma por parte de un juez, fiscal o abogado.

Durante la apertura del año judicial en el Palacio de Justicia de Bilbao, Pradales también defendió la separación de poderes y los mecanismos de “controles y contrapesos efectivos”. Sostuvo que ningún poder democrático puede actuar sin límites ni responsabilidad, y pidió restaurar la confianza ciudadana en las instituciones públicas, especialmente en los tribunales, donde los datos sociológicos muestran una caída de la credibilidad.

Reconocimiento al trabajo judicial y crítica constructiva

El mandatario inició su discurso agradeciendo la labor diaria de jueces, fiscales y demás operadores jurídicos, quienes, pese a contar con recursos humanos y materiales “limitados”, cumplen con responsabilidad la función de administrar justicia. Citó a Montesquieu, quien en su obra ‘Del Espíritu de las Leyes’ (1748) afirmó que no hay libertad si el poder judicial no está separado del legislativo y del ejecutivo. Pradales recordó que el modelo democrático se basa en esa separación, en el respeto a las competencias de cada poder y en la existencia de controles y contrapesos.

“Ningún poder democrático puede actuar sin límites, sin responsabilidad, sin crítica”, aseguró el Lehendakari.

Subrayó que la independencia judicial es una garantía esencial del Estado de Derecho, pero aclaró que independencia no significa ausencia de responsabilidad o debate público. “Una Justicia independiente necesita libertad para decidir; una democracia madura necesita libertad para analizar y discutir esas decisiones”, expresó.

La desconfianza ciudadana y los retos de la administración de justicia

Pradales se refirió a los datos sociológicos recientes que evidencian una disminución de la confianza de los vascos hacia los tribunales, similar a la que afecta a otros poderes públicos. Señaló que existe un debate público que cuestiona cada vez más la independencia judicial, alimentado por algunos actores. Además, mencionó la lentitud y acumulación de casos sin resolver, aunque reconoció que esa realidad no afecta de manera uniforme a todos los juzgados.

El Lehendakari hizo un llamado a la reflexión y autocrítica de todos los involucrados, así como a colaborar para hacer más eficaz y cercana la Administración de Justicia. En ese sentido, apostó por lograr que sea rápida, entendible y criticable, no solo mediante recursos procesales, sino también a través del pensamiento crítico respetuoso y fundado, propio de una sociedad democrática avanzada.

Avances desde el Gobierno Vasco: Oficina Judicial y Justicia Restaurativa

El Ejecutivo vasco trabaja, según Pradales, en un modelo propio de Oficina Judicial más eficiente, ágil y flexible, que se adapte a las necesidades cambiantes y asigne más recursos donde más se requieren. Este modelo conecta las secciones de los Tribunales de Instancia con los servicios comunes y pone en el centro a las personas. El proceso, complejo, se realiza con los profesionales y culminará este nuevo curso.

Otro ámbito destacado es la Justicia Restaurativa. Euskadi cuenta con servicios consolidados y aplica valores como la comunicación empática, información de calidad y apoyo emocional, recogidos en una directiva europea de junio. Este año se celebra el 35 aniversario del Servicio de Atención a la Víctima y se avanzará con el Anteproyecto de Ley para crear un Sistema Vasco de Justicia Restaurativa.

El tercer eje es la accesibilidad e igualdad. Pradales insistió en acompañar a quienes más lo necesitan: víctimas, menores, personas mayores, con discapacidad o problemas de salud mental. Para ello, se potenciarán el acompañamiento, los servicios de atención a víctimas y la reducción de la brecha digital.

Lucha contra la impunidad y la realidad lingüística

El Lehendakari recordó que el año pasado pidió una Justicia “rápida y firme” para evitar la sensación de impunidad. Destacó avances como la creación de 17 nuevas plazas judiciales en las capitales vascas, más jueces de refuerzo y un incremento de juicios rápidos gracias a la colaboración entre Ertzaintza, Policía Local, Fiscalía y Judicatura. También mencionó acuerdos con el Gobierno español para endurecer penas contra la reincidencia, la participación de la Ertzaintza en políticas de extranjería y el uso de armas blancas, aunque consideró que “no es suficiente”.

Para concluir, Pradales instó a dar respuesta a la realidad lingüística de Euskadi, garantizando los derechos lingüísticos de los ciudadanos. Planteó la misma pregunta retórica: “Nadie imaginamos que un juicio no se pueda celebrar exclusivamente en castellano; acercarse a un juez, abogado o fiscal, y que este no supiera español. Siendo esto así, ¿por qué hemos de admitir lo contrario con el euskera?” Reconoció los pasos dados, pero advirtió que “queda mucho trabajo por delante”, y reiteró el compromiso del Gobierno de acompañar el camino hacia un país más justo.

Fuente: Infobae

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