OpenAI ha puesto en marcha los dots, unos agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar labores de forma continua y con diferentes grados de autonomía. La iniciativa busca que cada persona tenga un asistente que asimile sus prioridades, sostenga el contexto de los proyectos y elabore trabajos listos para ser revisados.
Estos agentes operan con GPT-6 Astra, un modelo diseñado para investigación, programación y tareas complejas de múltiples pasos. Cada dot dispone de su propia computadora en la nube, un navegador y acceso a aplicaciones conectadas.
Según Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, estos agentes pueden trabajar las 24 horas, organizar pendientes, examinar información, redactar código y coordinar acciones bajo normas, permisos y controles fijados por cada usuario o empresa.
¿Qué son los dots y qué labores pueden asumir por cuenta propia?
Un dot es un agente personal de OpenAI que puede recibir metas, retener información de proyectos en marcha y ejecutar trabajo en segundo plano. El usuario puede asignarle un nombre, personalizarlo y delegarle responsabilidades sin necesidad de abrir conversaciones distintas para cada tema.
La herramienta posee una identidad propia para administrar permisos, una computadora virtual y un navegador. OpenAI señala que puede escribir y probar código cuando la tarea lo requiere. El objetivo es que se encargue de proyectos completos y atienda varios encargos al mismo tiempo.
OpenAI comenzará a habilitar dots de forma gradual en los planes Pro, Business Premium y Enterprise. Los usuarios de Enterprise podrán probar una versión beta si el administrador del espacio de trabajo la activa.
El primer dot estará incluido en los planes Pro y Business Premium sin costo adicional. Esos usuarios dispondrán de una cuota para tareas de mayor profundidad, con límites ampliados durante el primer mes posterior al lanzamiento. Las conversaciones con el dot no contarán dentro de los límites habituales de uso de ChatGPT.

¿Cómo aprenden los dots las preferencias de cada usuario?
Los dots incorporan comentarios y correcciones durante el uso. Con el tiempo, pueden identificar cómo trabaja cada persona, qué formato prefiere, cuáles son sus objetivos y qué considera un resultado aceptable. Esa memoria permite que el agente adapte sus entregas a criterios que el usuario haya expresado previamente.
La empresa sostiene que la utilidad del sistema aumenta cuando el dot prepara un trabajo de una forma cercana a la que elegiría su usuario. En lugar de limitarse a responder consultas, el agente puede seguir tareas pendientes, detectar asuntos que requieren atención y presentar borradores para aprobación.
¿De qué forma se puede conversar con un dot?
Los usuarios pueden comunicarse con su dot desde ChatGPT, por mensajes de texto, Slack o Microsoft Teams. Podrán hablar por llamada de voz cuando necesiten revisar una decisión, pedir explicaciones o aportar contexto sobre una tarea en marcha.
Además, la continuidad entre canales es uno de los elementos claves. Una persona puede iniciar un proyecto en ChatGPT, añadir una instrucción mediante mensaje de texto y compartir documentos en Slack. El dot conserva el contexto de esas interacciones para evitar que el usuario deba repetir información en cada plataforma.

Los agentes podrán enviar actualizaciones, hacer preguntas y solicitar una aprobación cuando una decisión lo exija. Esta dinámica apunta a que el usuario mantenga una supervisión constante sin tener que dirigir cada etapa de trabajo.
¿Cuáles aplicaciones y herramientas pueden utilizar los dots?
Los agentes se conectan con más de 4.000 aplicaciones a través de un ecosistema de plugins. Esa integración les permite acceder a servicios de trabajo, mensajería, documentos y otros sistemas que el usuario ya emplea en sus actividades cotidianas.
Entre los ejemplos presentados figura el caso de una persona dedicada a contenidos. Su dot puede revisar la transcripción de una entrevista, detectar pasajes aptos para clips, redactar notas del programa y preparar publicaciones para redes sociales. El usuario revisa los materiales, incorpora cambios y el agente aprende de esas correcciones.

Para quienes desarrollan software, el dot puede analizar comentarios de clientes, detectar problemas reiterados, definir el alcance de correcciones y preparar solicitudes de incorporación de cambios con pruebas y videos. En el ámbito científico, puede actualizar análisis y gráficos cuando recibe nuevos datos, además de señalar resultados que requieren revisión.
¿Qué controles de seguridad y privacidad incluye esta tecnología de OpenAI?
Cada dot opera en una computadora en la nube separada de los dispositivos personales del usuario. La computadora local y su contenido permanecen aislados salvo que la persona decida conectarlos de forma expresa. En servicios compatibles, el agente puede usar contraseñas almacenadas sin mostrárselas al modelo.
Asimismo, los dots tienen reglas que establecen qué acciones pueden ejecutar por sí solos y cuáles requieren autorización. El usuario puede conceder permisos específicos, bloquear operaciones o exigir una aprobación previa. Algunas tareas sensibles, como cambiar contraseñas, quedan siempre bajo control directo de la persona.
Cuando el usuario no está interactuando con el agente, este puede realizar una investigación proactiva. En esa modalidad, utiliza las aplicaciones autorizadas con herramientas restringidas: no puede enviar mensajes, modificar contenido ni manejar el navegador o la computadora del usuario.
Fuente: Infobae