El actor Maxi Iglesias y la actriz Susana Abaitua visitaron el programa El Hormiguero para promocionar Nuda propiedad, su nueva película que llegará a los cines el 2 de octubre. Durante la charla con Pablo Motos, el tema de la vivienda llevó a Iglesias a recordar una etapa difícil de su juventud.
La cinta se centra en una pareja que adquiere una vivienda mediante el sistema de nuda propiedad, en el cual el propietario original conserva el derecho de habitar el inmueble hasta su fallecimiento. Esto refleja uno de los problemas más urgentes de la actualidad: las dificultades para acceder a una casa y pagar los altos alquileres.
Pablo Motos preguntó a sus invitados cuáles fueron las peores viviendas en las que habían vivido. La pregunta provocó una confesión inesperada de Maxi Iglesias, quien abrió su corazón sobre su infancia y adolescencia.
“Yo hasta los 19 años viví en casa de mi madre y no tenía habitación propia. Era un piso de 50 metros cuadrados, con tres perros y yo sin habitación. Dormía en el sofá cama. Luego ya empecé a currar y me pude buscar una solución”, relató el actor.

La conexión con la realidad de la vivienda
La experiencia de Iglesias cobró aún más relevancia al estar ligada al argumento de Nuda propiedad. El actor señaló que el problema habitacional golpea con fuerza a las generaciones más jóvenes, quienes a menudo se ven obligadas a compartir piso.
“Bueno, por desgracia, sí. Hay mucha gente joven que se ve abocada a tener que compartir vivienda porque, si no, no puede con un sueldo hacer frente a los alquileres que hay. Eso es así y lo estamos viendo. Y no solo pasa en España, en los países que nos rodean también. Es una realidad muy triste”, afirmó.
También se refirió a las parejas que, por cuestiones económicas, deben continuar conviviendo aunque su relación haya terminado.
“Lo ideal es que puedas vivir o convivir por amor, pero, si no te queda otra, hay mucha gente, amigas y amigos, que se tienen que juntar porque con su sueldo no pueden pagar un alquiler”, dijo.
Por su parte, Susana Abaitua compartió una experiencia desagradable: tuvo que abandonar un piso luego de soportar durante meses una plaga de cucarachas que no podía resolverse porque los vecinos se negaban a fumigar el edificio.

Cambio físico para alejarse del estereotipo de galán
La entrevista también dio espacio para hablar del cambio radical que Maxi Iglesias realizó para interpretar a Lucas, un hombre cercano a los 40 años a quien aparentemente nada le importa. El actor confesó que está cansado de que su apariencia física determine los papeles que recibe.
“A mí personalmente me aburre, pero es lo que me han dado. Lo he ido pidiendo, pero no me hacen caso”, confesó.

Para desmarcarse de esa imagen, el intérprete propuso modificar su físico para la película. Dejó de entrenar —una actividad que reconoce disfrutar mucho— y aumentó considerablemente la cantidad de comida durante las semanas previas al rodaje. Sin embargo, el tiempo fue muy limitado: apenas cuatro semanas.
“Comía mucho y dejé de hacer ejercicio, que a mí me encanta. Pero dije: ‘Claro, si como, pero sigo haciendo ejercicio, noto que no hace nada’”, explicó.
Aunque no logró aumentar todo el peso que deseaba, el cambio físico contribuyó a dar vida a un personaje diferente y a alejarse del rol de galán que lo ha acompañado durante gran parte de su carrera.
Fuente: Infobae