En la actualidad, los perros han dejado de ser simples mascotas para convertirse en miembros fundamentales de las familias. Este valor sentimental ha provocado un preocupante aumento en los robos de estos animales, ya que los dueños están dispuestos a pagar altas sumas para recuperarlos.
Aunque las estadísticas oficiales son limitadas, la empresa HelloSafe, dedicada al asesoramiento financiero y de seguros, realizó un estudio propio en el que identificó nueve razas de perros como las más sustraídas en la Ciudad de México. El informe busca alertar a los hogares sobre el riesgo que corren sus mascotas, independientemente de su tamaño, costo o características.
HelloSafe analizó reportes de robo en la capital y determinó las razas con mayor incidencia. Expertos consultados por la firma señalaron que estos delitos suelen tener tres propósitos principales: reventa, cobro de rescate y obtención de animales para peleas.
A continuación, se detallan las razas afectadas según la motivación del crimen:

Razas robadas para reventa
Son perros muy demandados en el mercado legal, por lo que los delincuentes los sustraen para criarlos y venderlos de manera ilícita.
- Labrador
- Husky
- Bulldog inglés

Razas robadas para pedir rescate
Debido al fuerte vínculo afectivo que generan con sus dueños, estas razas son secuestradas para exigir dinero a cambio de su devolución.
- Pomerania
- Chihuahua
- Bulldog francés

Razas robadas para peleas
Lamentablemente, las peleas de perros representan un negocio ilegal lucrativo. Aunque en menor frecuencia, ciertas razas son sustraídas con este fin.
- Rottweiler
- Pitbull
- Bull Terrier Inglés

Medidas para prevenir el robo de tu perro
Como se mencionó, el robo de perros es un delito que ha crecido en los últimos años. Especialistas recomiendan las siguientes acciones para evitarlo:
- No lo dejes solo en la calle. Evita atarlo fuera de tiendas, restaurantes o viviendas. Tampoco lo descuides en parques, patios abiertos o dentro de un vehículo.
- Pasea con correa y arnés seguro. Usa equipo en buen estado y mantén distancia de personas que se acerquen con insistencia. Si alguien pregunta demasiado sobre su raza, precio o rutina, no des información.
- Identifícalo de dos formas. Colócale una placa con teléfono actualizado y consulta con un veterinario sobre el microchip. Este dispositivo permite acreditar la identidad del animal cuando es localizado.
- Protege los accesos de tu casa. Revisa rejas, puertas y cerraduras. No permitas que el perro permanezca solo en azoteas, cocheras o jardines visibles desde la calle.
- No publiques tu ubicación en tiempo real. Las fotos y videos en redes sociales pueden revelar rutas de paseo, horarios, domicilio o lugares que frecuentan.
- Ten un expediente actualizado. Guarda fotos recientes desde varios ángulos, cartilla veterinaria, número de microchip, señas particulares y documentos de adopción o compra. Esa información ayuda a acreditar la propiedad y presentar una denuncia.
- Define una rutina de seguridad con paseadores o cuidadores. Verifica su identidad, evita entregarles llaves sin referencia y establece horarios, rutas y una forma de comunicación.
- Desconfía de ofertas de reproducción, compra o sesiones fotográficas. No entregues al perro a desconocidos ni aceptes encuentros en sitios aislados. Si necesitas venderlo, adoptarlo o cruzarlo, verifica datos y realiza el proceso con acompañamiento.
Si el perro desaparece, reúne de inmediato fotografías, señas particulares, datos del microchip y documentos de propiedad. Presenta la denuncia ante la autoridad local y alerta a veterinarias, refugios y vecinos. Si alguien exige dinero para devolverlo, no realices depósitos sin que la autoridad intervenga.
En la Ciudad de México, la Ley de Protección y Bienestar de los Animales establece que los perros o gatos deben ser inscritos en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) y portar un chip de identificación. Esta medida facilita la recuperación de mascotas extraviadas y permite a las autoridades identificar a propietarios involucrados en abandono o maltrato animal.
El dispositivo contiene un número de serie único y datos del propietario, como dirección y teléfono, pero no funciona como GPS. La información solo puede consultarse con un lector, generalmente en veterinarias o dependencias de autoridad; por ello, es necesario mantenerla actualizada para contactar al responsable cuando una mascota perdida sea escaneada.

El costo depende del proveedor. La empresa Petzer ofrece la colocación a domicilio por $900, aunque se recomienda confirmar el precio vigente y verificar que el chip pueda registrarse en el portal del RUAC antes de contratar el servicio. La ausencia del dispositivo puede derivar en multas. Para recuperar a un perro extraviado, también se aconseja colocar anuncios, revisar redes sociales de organizaciones protectoras e informarles que la mascota cuenta con chip.
Fuente: Infobae