Durante los últimos días, las lluvias se han incrementado en algunas localidades del Litoral de Ecuador. Parte de estas precipitaciones han sido intensas y han estado acompañadas de tormentas eléctricas.
Las fuertes lluvias, sobre todo en zonas del interior de Esmeraldas y Manabí, han generado estragos. Los ríos han aumentado su nivel y se han desbordado, causando daños en enseres y cultivos.
Desde la declaratoria de alerta roja por el fenómeno de El Niño hasta las 22:00 del 28 de septiembre, se han registrado 145 eventos por lluvias: 69 abiertos y 76 cerrados.
Ante esta declaratoria, muchos ciudadanos se preguntan si las lluvias recientes ya corresponden a este fenómeno.
El Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), que realiza un monitoreo de las condiciones, ha indicado que las lluvias de los últimos días están ligadas a la presencia de humedad, la convergencia de vientos y un océano más cálido de lo normal frente a Ecuador.
Según la entidad, esto no significa que se haya iniciado un periodo de lluvias intensas, continuas y generalizadas por El Niño.

El Inocar indicó que se debe continuar con el monitoreo y observar si la respuesta atmosférica se vuelve más persistente.
Otros especialistas coinciden en que, si bien estas lluvias son atípicas para esta época, aún no están vinculadas a El Niño.
Franklin Ormaza, docente de la Espol, ha indicado que hay factores y variables meteorológicas y oceanográficas que deben considerarse. Según explicó, la temperatura del agua, por ejemplo, debería superar los 28 °C, pero actualmente se encuentra en 26 °C.
El especialista señaló que la termoclina suele encontrarse a una profundidad de entre 70 y 100 metros, mientras que ahora está entre 40 y 50 metros. Además, los vientos alisios no han desaparecido y alcanzan los 8 metros por segundo.
Para Ormaza, un factor crítico es la ubicación de la zona de convergencia intertropical, donde confluyen los vientos del sur y del norte. Según explicó, actualmente está sobre Colombia, mientras que, cuando se presenta El Niño, se ubica sobre Guayaquil.
Ormaza indicó que las lluvias asociadas a El Niño son persistentes. Añadió que durante la temporada invernal se registran unos 120 días de lluvias y que, con El Niño, las precipitaciones comienzan en diciembre y se prolongan hasta mayo.
Fuente: El Universo