Un atleta belga de 32 años, Jonathan Engels, ha establecido un nuevo récord mundial Guinness al completar una media maratón de 21,1 kilómetros sobre zancos en la ciudad de Kortrijk, Bélgica. Su tiempo oficial fue de 2 horas, 30 minutos y 44 segundos, marca que la organización certificó como la más rápida jamás registrada en esta modalidad.
La hazaña tuvo lugar el pasado 26 de abril, luego de un proceso de preparación que se extendió por siete meses. Durante la prueba, Engels utilizó zancos de 93 centímetros de altura sujetos a sus pies, lo que le otorgaba una estatura total de aproximadamente 2,4 metros. Esta condición le exigió mantener un control constante del equilibrio y una coordinación milimétrica en cada paso a lo largo de todo el trayecto.

Un vínculo con los zancos que empezó en la adolescencia
Engels se inició en el uso de zancos cuando tenía 16 años. Más adelante se integró a Gusta Straattheater, un grupo belga dedicado al teatro callejero, con el que participó en festivales, bodas y eventos corporativos. “Todavía me encanta”, declaró el corredor a Guinness World Records al referirse a esa actividad.
Paralelamente, Engels mantuvo su pasión por las carreras de montaña y solía recorrer largas distancias junto a amigos, especialmente en los Alpes. Esas excursiones le ayudaron a desarrollar una resistencia sólida para esfuerzos prolongados en terrenos demandantes.

La idea de fusionar ambas aficiones surgió en el verano de 2025, durante una conversación con amigos. Se cuestionaron si un corredor aficionado de una pequeña localidad belga podría batir un récord mundial. Tras algunos ensayos iniciales, Engels decidió prepararse a fondo para intentarlo.
“Hice los primeros intentos y enseguida me motivé para entrenar más duro. No era imposible en mi mente”, explicó al recordar el momento en que se propuso la meta.
230 kilómetros de entrenamiento específico sobre zancos
La fase de preparación incluyó cerca de 230 kilómetros de práctica sobre zancos durante siete meses. Este trabajo previo le permitió acostumbrarse a correr con los pies elevados y a sostener la exigencia física que implica una media maratón.

Antes de la competencia, Engels impulsó una campaña solidaria denominada To Walk Again (Volver a caminar). La iniciativa recaudó fondos para que personas con parálisis pudieran acceder a exoesqueletos, dispositivos que ayudan a sostener y movilizar el cuerpo.
La colecta superó los USD 2.282. Según la información difundida por Guinness World Records, ese dinero se destinó a facilitar sesiones de entrenamiento con estos equipos para quienes buscan recuperar habilidades relacionadas con la marcha.
Dificultades en el recorrido: puentes bajos y esquivar a otros corredores

El belga inició la prueba con un paso cercano a los 6 minutos y 45 segundos por kilómetro. A medida que avanzaba, le resultó cada vez más difícil sostener ese ritmo. El cansancio acumulado y las características del circuito lo obligaron a moderar su velocidad.
Durante la media maratón, Engels tuvo que esquivar a otros competidores, agacharse para pasar bajo puentes bajos y soportar dolor en los pies. Cada cambio de dirección y cada desnivel requerían atención extra debido a la altura de los zancos.
Al llegar al kilómetro 9, el corredor dudó de su capacidad para mantener el paso. “Solo tengo una oportunidad para romper el récord; hoy es el día”, se dijo, según relató posteriormente a la entidad.

A pesar del desgaste, continuó hasta la meta. El reloj marcó 2 horas, 30 minutos y 44 segundos, tiempo suficiente para obtener el récord mundial en la categoría.
Tras cruzar la línea de llegada, Engels describió la experiencia como “abrumadoramente eufórica”, aunque reconoció que todos sus músculos le dolían “muchísimo”. “Estoy muy orgulloso de mí mismo. Fue un día que siempre recordaré, con un gran ambiente y tanta gente amable alentándome”, afirmó.
Fuente: Infobae